El buen rollo, casi tutelaje, de Fernando Alonso hacia Carlos Sainz, en los primeros años del madrileño en la Fórmula 1 parece cosa de otra época si uno atiende a la frialdad que hay entre los dos pilotos españoles, más aún tras el último rifirrafe protagonizado entre ambos, este domingo en el Madring. Corría la vuelta 13 y Alonso intentó superar al corredor de Williams por su derecha, pero Sainz se movió hacia allí y los dos coches se tocaron. El roce obligó a Aston Martin a sustituir el alerón delantero del ovetense, cuyo cabreo por la radio fue transmitido por la señal de televisión internacional.

Seguir leyendo