La organización plantea que todos los partidos políticos y autoridades rechacen estos actos, así como "los actos y discursos racistas y xenófobos"

Opinión - Unos señalan. Otros agreden a periodistas

Amnistía Internacional (AI) ha pedido a todos los partidos políticos y autoridades que condenen públicamente la violencia contra los periodistas que informan sobre Ceuta, así como que garanticen su seguridad.

“Esto es vital para que las sociedades tengan acceso a una información plural e independiente. La libertad de expresión y de información es un derecho humano que debe protegerse”, señala Daniel Canales, responsable de Investigación de Violaciones de Derechos Humanos.

La organización recuerda que “Vox lleva años acusando sistemáticamente a algunos medios de manipuladores e incluso ha calificado recientemente a periodistas de RTVE como 'terroristas'. El señalamiento y el acoso contra periodistas fomenta el riesgo de que sufran algún tipo de violencia”.

Diversos profesionales de la información que cubren la actual crisis desde Ceuta han sufrido acoso, insultos e incluso agresiones físicas y verbales por parte de ciudadanos locales. Entre ellos está una reportera de elDiario.es a la que gritaron e insultaron porque hablaba con dos jóvenes que ni siquiera eran marroquíes.

También en otras ciudades los periodistas han sido hostigados mientras informaban en las manifestaciones a favor de la ciudad autónoma el pasado 2 de septiembre, por ejemplo en Madrid o en Pamplona.

AI relata que algunos de ellos les han trasladado que, en ocasiones, las fuerzas de seguridad no han actuado o bien han actuado tarde para protegerles, por lo que han visto “obligados a interrumpir sus coberturas o a abandonar los lugares desde donde tenían previsto informar”.

Los ataques a periodistas ya han sido condenados por cadenas de televisión como laSexta, cuyos profesionales recibieron insultos, empujones y amenazas. También la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) ha condenado estas agresiones.

Desde AI señalan que también deben condenarse “los actos y discursos racistas y xenófobos, que solo contribuyen a incrementar un clima de violencia y de odio”.