Un portón parecido al de Los Pinos. Jaulas con leones y tigres. Una mesa de mármol tallada en una sola pieza. Camas colgantes. Espejos en los techos y una discoteca inspirada en Studio 54. Se trata de la casa de playa de Arturo ‘El Negro’ Durazo, jefe de la policía de la Ciudad de México en los años 70.

La construcción recibió el nombre de El Partenón. Luego de cruzar la enorme entrada y caminar varios metros hasta la casa principal, se entendía el porqué del nombre. La construcción estaba inspirada en el antiguo templo griego, pero en el cálido clima de la bahía de Zihuatanejo, Guerrero.

El nombre de Arturo Durazo vuelve a ser noticia luego de décadas. Otra de sus mansiones, la de Tlalpan, será sede de la Universidad Nacional Rosario Castellanos a partir del ciclo escolar 2027.

La presidenta Claudia Sheinbaum la presentó como el paso “de un monumento a la corrupción a una escuela para los habitantes de Tlalpan”.

Zihuatanejo ya vivió ese cambio. Esta es la historia de El Partenón, la casa de playa que pasó de símbolo de excesos a centro cultural.

¿Qué es El Partenón de Zihuatanejo y dónde está?

Se trata de una construcción de estilo grecorromano ubicada en lo alto de un cerro, cerca de Playa La Ropa, en Zihuatanejo, Guerrero.

La construcción es de 20 mil metros cuadrados y costó cerca de 700 millones de pesos de la época. Una valuación realizada tiempo después estimó que valdría alrededor de 30 millones de dólares.

Rodrigo Campos Aburto, un cronista municipal, reveló que la ubicación de El Partenón de Zihuatanejo está sobre un ejido que el gobierno federal expropió para crear el Fideicomiso Bahía de Zihuatanejo, pero los poseedores cedieron sus derechos al ‘Negro’ Durazo y a su esposa, Silvia Garza, en diciembre de 1976.

En 1980, el fideicomiso le permitió construir una casa. La construcción nació ‘podrida’ porque el ayuntamiento le dio una licencia de obra sin cobrarle impuestos ni derechos, por “servicios prestados a la comunidad”.

Aunque El Partenón no duró mucho como hogar. La casa se abandonó en 1982, cuando Durazo cayó en desgracia y huía de las autoridades.

¿De dónde salió el portón de El Partenón?

Lo primero que se veía al acercarse a la propiedad de ‘El Negro’ Duzaro era un portón de hierro forjado de 15 metros de ancho por 10 de alto. Supuestamente, este tenía mucho parecido con la puerta de entrada de la residencia presidencial Los Pinos.

Otra versión sugería que el portón sería el original del Castillo de Chapultepec. Campos Aburto decía que las rejas salieron del Zoológico de Chapultepec, pero advertía que quizá se trataba de una leyenda urbana.

Lo seguro es que el enrejado sigue en buen estado y que la intención era impresionar desde la puerta.

Historias del Partenón de ‘El Negro’

Como toda mansión con fama, El Partenón tiene sus mitos. El más famoso es que junto al portón principal había una bodega con jaulas de barrotes de fierro. Ahí, supuestamente, estaban animales salvajes, como leones y tigres, que eran las mascotas exóticas del jefe policiaco.

El cronista municipal cuenta una versión similar, aunque en modo de rumor, ya que, contaba, “se dice” que había una jaula en el jardín trasero donde estaba un león. Pero no existe una cifra o registro oficial.

Además, por la extensión de El Partenón, se dice que ‘El Negro’ mandó construir un túnel que llegaba hasta Playa La Ropa. Supuestamente, ahora solo quedan pequeños pasajes que daban servicio a la alberca y no son seguros.

En contraste, Rodrigo Campos contó que había un corredor que cruzaba la propiedad y la calle para llegar a un terreno que Arturo Durazo compró para un helipuerto, aunque este último nunca se construyó.

¿Qué es hoy de El Partenón después de Durazo?

Cuando cayó Durazo, El Partenón quedó solo y fue saqueado. Se perdieron piezas, las paredes se llenaron de grafiti y la alberca se deterioró. La escultura principal de un sátiro de bronce que estaba al centro de una mesa de mármol, tallada en una sola pieza, desapareció.

En 1989, un decreto del gobierno de Guerrero expropió el inmueble para hacer una “unidad social de usos múltiples”. Pero durante años no se le invirtió un peso para su recuperación.

En 2004, el albacea de la familia pidió revertir la expropiación y llevó el juicio hasta la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), que resolvió a favor del gobierno estatal.

En 2022 se firmó el comodato con el Ayuntamiento y, el 6 de noviembre de 2024, se inauguró el Centro Turístico Cultural El Partenón. Aunque el origen del lugar fue la prepotencia y el uso ilegal de recursos públicos, el edificio ahora se reivindica como espacio para el arte y la cultura.

El acceso está abierto al público y suele realizar actividades en sus áreas al aire libre, que se comparten a través de la página oficial de El Partenón.