El dramático desahucio de Maricarmen, la mujer de 87 años que fue expulsada ayer de su casa por un fondo de inversión que compró su edificio, ha abierto un nuevo pulso público entre la Moncloa y Sol. Pedro Sánchez, el presidente del Gobierno, ha señalado con el dedo desde Nueva York a Isabel Díaz Ayuso y al alcalde de la ciudad, José Luis Martínez-Almeida. La presidenta de Madrid, sobre quien recae la competencia directa de aplicar las leyes de vivienda, le ha devuelto este jueves la responsabilidad a Sánchez y le ha recordado quién llevó a cabo el desalojo judicial. “Ayer se produjo uno de los 25.500 desahucios que se ejecutan todos los años en España, a manos de la Policía Nacional, que gestiona el Gobierno; por orden judicial y en cumplimiento de una ley que este Gobierno y sus socios han tenido ocho años para modificar”, ha defendido a primera hora en el foro del Círculo de Empresarios.
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