BRASIL- Durante meses, la contienda presidencial de Brasil se ha visto dominada por las preocupaciones sobre la injerencia de Estados Unidos, un escándalo que involucra al Supremo Tribunal Federal y las repercusiones políticas de una investigación de corrupción bancaria por miles de millones de dólares.

Pero para muchos brasileños, el tema más apremiante mientras se preparan para votar este domingo es una crisis mucho más cercana a sus vidas: las abrumadoras deudas personales.

Más del 80 por ciento de las familias brasileñas están endeudadas, un máximo histórico para el país, según la Confederación Nacional de Comercio, un grupo de minoristas.