La indignación por la presunta violación grupal a una estudiante de la Universidad de Cornell, en Nueva York, Estados Unidos, en 2024 que investigan ahora las autoridades crecía este miércoles tras conocerse que la víctima denunció desde el primer momento haber sido “coaccionada” y “violada”.

El abuso se reveló después de que la víctima interpusiera una demanda civil el 18 de septiembre contra Cornell y los siete presuntos agresores, miembros de una fraternidad, tras lo que la fiscalía local decidió reabrir una investigación pese a haber rechazado hacerlo cuando tuvieron lugar los hechos, en octubre de 2024.

La víctima denunció inicialmente el abuso ante la policía de la universidad y varios medios, entre ellos CBS, accedieron a la transcripción de su relato, en el que admite no recordar partes de la noche porque consumió alcohol y drogas, pero declara que fue “golpeada físicamente” y “violada”.