Christa Pike sobrevivió a una doble inyección letal que, en ejecución de la pena de muerte, le aplicaron el pasado 30 de septiembre en Tennessee. Hasta el momento del envío de esta columna, ella seguía internada en condiciones críticas en un hospital de Tennessee, de acuerdo con el informe de Randy Spivey, uno de sus abogados.
Spivey, después de que Christa sobrevivió a la primera dosis de los químicos letales, pidió que se frenara la ejecución, a la que calificó de horrible. Cuarenta minutos después aplicaron la segunda y siguió respirando. El abogado dijo que en el estado de Tennessee no son capaces de llevar una ejecución en condiciones de respeto a la básica dignidad humana; que lo sucedido fue cruel y tortuoso, y que no debe ocurrir nunca más.