Todo lo que era sólido se desvanece y muchas de las herramientas que durante tiempo sirvieron para parar los pies a la extrema derecha se han revelado inútiles o peor, contraproducentes. La victoria aplastante este domingo de Alternativa para Alemania en el pequeño estado germano-oriental de Sajonia-Anhalt obligará al campo democrático a revisar las estrategias de estos años y a replantear algunas verdades que hasta ahora se consideraban universalmente reconocidas.
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