El aumento de 8 por ciento al salario global de los trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) es un hecho, pero un grupo de empleados inconformes asegura que aún puede negociar su aceptación: a cambio de flexibilizar su demanda de incremento de 10 por ciento, quiere la cabeza del líder sindical, Rafael Olivos.

Con el pretexto de rechazar la nueva apuesta que ya oficializó el IMSS, Rafael Soto, enfermero de Cardiología, y Octavio Fernández, anestesiólogo del Centro Médico Nacional Siglo XXI, organizaron una marcha que partió del nosocomio sólo con el cometido de arrancar el diálogo con el Gobierno federal para exigir la destitución de Olivos.