Las llamadas comerciales no deseadas interrumpen el trabajo, las comidas o el descanso y, muchas veces, obligan a contestar para descubrir quién está detrás del número. Tras varios cambios legales para frenar estas prácticas, España incorporará una nueva forma de reconocer las ofertas telefónicas antes de descolgar.
Desde el 17 de octubre de 2026, las empresas sujetas a esta obligación deberán utilizar números que comiencen por 400 para sus comunicaciones comerciales. La resolución del 14 de abril, publicada en el Boletín Oficial del Estado, desarrolla esta medida vinculada a la Ley de servicios de atención a la clientela y establece un plazo de seis meses para adaptarse.
Movistar ha comenzado a comunicar el cambio con un mensaje que explica cómo reconocer estas llamadas: “Lo sabrás porque estas llamadas comerciales siempre empezarán por 400. Así cuando las recibas, podrás decidir si quieres atenderlas en ese momento”. Esta numeración estará reservada a las comunicaciones comerciales. No podrá utilizarse para prestar servicios de atención al cliente ni para otros usos, lo que permitirá diferenciar las ofertas de las gestiones relacionadas con consultas o incidencias.
Otra particularidad es que solo servirán para realizar llamadas salientes. Si el usuario encuentra una llamada perdida desde uno de estos números, no podrá devolverla para contactar con la empresa. Tendrá que utilizar sus canales habituales de atención.
Qué medidas se han aprobado en los últimos añosDesde el 29 de junio de 2023, los usuarios tienen derecho a no recibir llamadas comerciales salvo que exista consentimiento u otra base legal válida. Según la Agencia Española de Protección de Datos, una relación previa con una compañía puede justificar determinadas ofertas de productos similares, bajo ciertas condiciones. El 7 de junio de 2025 se añadió la prohibición de utilizar números móviles para llamadas comerciales no solicitadas y atención al cliente, junto con medidas de bloqueo frente a numeraciones fraudulentas.
La Lista Robinson sigue siendo una opción gratuita para indicar por qué canales no se desea recibir publicidad de empresas a las que no se haya dado permiso. Su página explica que la inscripción puede tardar hasta dos meses en ser plenamente efectiva. El servicio no bloquea técnicamente las llamadas. Si se había autorizado a una compañía a enviar publicidad, conviene retirar ese consentimiento directamente ante ella. El prefijo ayudará a identificar las comunicaciones, pero no sustituye el derecho a oponerse a recibirlas.