Desatender la salud para seguir financiando las fracasadas obras icónicas de López Obrador representa minimizar la importancia del derecho a la salud y a la vida de los mexicanos. Los 18 mil millones de pesos presupuestados para subvencionar al Tren Maya, más los 25 mil para el Corredor Interoceánico, juntos representan 43 mil millones sólo para un año, o sea, para aplicar en el 2027.
Además, se autorizaron 882 millones para financiar durante un año a Mexicana de Aviación y 2 mil millones más para cubrir el déficit operativo del Grupo Mundo Maya, que es la institución que administra la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), que controla no sólo los ferrocarriles antes mencionados, sino también los siete hoteles, los cuatro parques recreativos, dos museos, la aerolínea y los aeropuertos.