Thomas Markle, padre de Meghan, la esposa del príncipe Harry, fue arrestado este viernes 6 de noviembre por agentes federales en Florida bajo cargos relacionados con material de abuso sexual infantil, según informaron a The Associated Press personas familiarizadas con el asunto.

Thomas Markle fue detenido cerca de Tampa. Thomas Markle estaba sujeto a una investigación de la Policía de Filipinas tras el hallazgo de material de abuso sexual de menores en su vivienda de Cebú, en el centro del archipiélago.

¿Qué dijo Meghan Markle sobre las acusaciones contra su padre Thomas Markle?

Meghan Markle declaró recientemente estar “profundamente consternada” por las acusaciones de que se había encontrado una colección de imágenes de abuso sexual infantil en la antigua casa de su padre.

También reveló que en 2018 se envió a la policía de Londres una carta con acusaciones preocupantes sobre él.

La duquesa de Sussex había asegurado en una carta remitida al medio británico ‘The Sun’ que sabía desde 2018 de estas acusaciones contra su padre, después de que la Policía británica se las trasladara, y que por eso cortó la relación y le impidió contacto con sus hijos.

Meghan, ciudadana estadounidense que protagonizó la serie dramática de televisión estadounidense “Suits”, se casó con Harry en el Castillo de Windsor en 2018. Tienen dos hijos, el príncipe Archie y la princesa Lilibet.

Su padre, un director de iluminación y fotografía de televisión jubilado, no asistió a la boda, lo que generó una amplia cobertura en los medios británicos sobre el distanciamiento de Meghan con él. Meghan afirmó que decidió alejarse de él para proteger a sus hijos.

¿Cómo detuvieron a Thomas Markle?

Thomas Markle Sr., de 82 años, residió en Filipinas hasta mediados de 2026, cuando se trasladó a la localidad de Lakeland, a unos 330 kilómetros al norte de Miami, y recientemente ingresó en una residencia para pacientes con demencia.

Medios británicos aseguran que agentes del FBI realizaron el arresto y la agencia colaboró con la investigación abierta en el país asiático.

Las pesquisas arrancaron en Filipinas el pasado 23 de octubre. En total, se intervinieron cerca de 7 mil 500 fotografías y un video, todos de menores de edad, con edades de entre 10 y 11 años.

El informe preliminar indicó que las grabaciones no se habían realizado en el archipiélago.

Con información de EFE.