A los fotógrafos les interesó mucho más el barbudo José Mourinho que Hansi Flick. Hacía 13 años que el técnico portugués no aparecía por la banda del Camp Nou. Se despidió entonces con una victoria y regresó por donde se fue, con un triunfo en el minuto 88 en una noche llamada a invertir la pesadumbre y pesimismo que apelmaza a los blancos desde hace dos años.
Seguir leyendo