La política es movimiento y búsqueda permanente de espacios políticos, así como ejercicio cotidiano del poder. Sus tiempos son variables y están en función del diario acontecer. Aquellos días del tapado, al ser destapado, en ese instante se empezaban a manejar los nombres de los posibles sucesores.

Hoy, el país está inmerso en problemas muy delicados: la seguridad y el narco, los dos flagelos que laceran a la república. Sin embargo, hay tiempo para jugar al futurismo político. Es más, está en todas partes. Se habla con pelos y señales de los posibles destapados: Clara Brugada, Marcelo Ebrard y Omar García Harfuch.

Manuel Velasco, con mucha ascendencia y poder en el Partido Verde, destapó a Omar García Harfuch como candidato a la Presidencia de la República. La noticia fue motivo de comentarios en varios medios de comunicación. Reforma, El Universal y varios columnistas le dieron vuelo, al igual que algunos medios internacionales como El País y The New York Times.

Es el inicio formal de la carrera presidencial y le dará color, sabor y tono al evento de 2027. El Verde y el PT son aliados estratégicos de Morena. Cada vez tendrán más fuerza y Morena estará obligada a corresponder ese apoyo. Omar trabaja para Morena y es la figura política relevante.

Omar es el Batman o el Pedro Infante del momento. Está en todas partes. Tiene copadas las redes. Es el principal apoyo de la presidenta, su hombre de confianza y el más importante funcionario federal. Tiene bajo su responsabilidad el problema más delicado del país.

Ha manejado bien ese asunto tan complejo y escabroso. No ha sido fácil. La guerra sigue en muchas partes de la república, pero se siente la acción de gobierno: balazos en lugar de abrazos, desmantelamiento de laboratorios clandestinos, cientos de aprehendidos y muchos capos en las cárceles.

El gobierno del vecino, a pesar de su doble discurso, ha reconocido la labor de Omar y lo ha expresado en varias ocasiones. Sin embargo, los duros de su partido, que son muchos, y su líder político no estarán de acuerdo con ese destape del Partido Verde.

Omar es un perfil muy atractivo para los votantes. Ya lo demostró en su candidatura para jefe de Gobierno de la Ciudad de México. La gente reacciona por emoción y le resulta simpático y convincente. Seguramente, las encuestas lo tienen muy arriba en relación con sus posibles contrincantes.

La jugada del Verde es de tres bandas: presenta a su candidato, militante de Morena, y les pone una marca muy alta a los contendientes de Morena. Van a ganar la partida Omar, el Verde y el PT porque su alianza será indispensable para 2030.

Es seguro que Clara Brugada y Marcelo Ebrard acompañarán a Omar en la caminata como contendientes en esta batalla. Los partidos aliados de Morena, el Verde y el PT, serán estratégicos e indispensables y todo dependerá de que los tomen en serio y les reconozcan su valía. Al PT, fundamentalmente.

Mucha agua correrá bajo el puente y veremos muchas cosas. El recorrido apenas inicia. El camino es escabroso y tiene muchos atajos.