Las 10 medidas que prepara para el Consejo de Ministros incluyen bonificaciones fiscales y prohibición de desahucios, pero excluyen la aceleración a la construcción que sí preveían en julio

El Gobierno ultima un decreto de vivienda que evite desahucios, blinde alquileres y recoja ayudas para propietarios e inquilinos

El nuevo decreto de vivienda que aprobará el Gobierno este martes, mientras la acampada por la Vivienda sigue en Sol, no incluirá la reforma de la Ley del Suelo para agilizar la construcción, que incomodó a Podemos. Esa eliminación y la prohibición de compra especulativa por parte de fondos buitres son las principales novedades del texto que aprobará el Consejo de Ministros este martes, con el que espera dotar de mayor protección a los inquilinos y aplacar el descontento de las calles tras el desahucio de Maricarmen.

El nuevo decreto, todavía en negociación con los grupos políticos, incluye diez medidas y será probablemente más reducido que el que circuló en julio por los grupos parlamentarios y se frenó ante el rechazo de Junts y Podemos. El nuevo texto hace un guiño a los dos, al desaparecer la ley de suelo y sumarse tres bonificaciones fiscales a inquilinos, compradores de primera vivienda y caseros que bajen los precios, respectivamente.

La otra gran novedad del texto es la prohibición de la compra especulativa a los fondos buitre, medida que dependerá del detalle de la redacción para saber a quién penaliza y cómo se especifica lo que es “un fondo buitre” o si afecta a todas las empresas o entidades bancarias.

El nuevo decreto incluirá una protección ante los desahucios, “para que no haya una sola Maricarmen más”, apuntan fuentes del ministerio, que a tenor del texto anterior y de lo defendido por el Gobierno prohibirá los desahucios sin alternativa habitacional. Cabrá ver si se incluye la condición de vulnerabilidad para cancelar el desahucio, ya que, durante el periodo entre la moratoria antidesahucios de la pandemia y su decaimiento final en febrero de 2026, se siguieron ejecutando miles de desahucios porque no siempre se podía acreditar la vulnerabilidad del desahuciado.

Contratos de alquiler y medidas fiscales

El decálogo que ha pasado el Ministerio incluye también la “estabilización de los contratos de alquiler”, pero no detalla de qué forma se hará, aunque las prórrogas automáticas al finalizar el contrato parecen la medida más viable.

Vivienda habla también de la regulación del alquiler de temporada, “para acabar con el fraude”, pero dejan de mencionar esta vez el alquiler de habitaciones, que es también una vía de precarización de inquilinos, puesto que los contratos de alquiler de habitación están fuera de la LAU, se hacen mediante el Código Civil y no tienen límites temporales ni pueden acogerse a topes de temporada salvo que la Comunidad, como ha hecho Catalunya, lo regule.

El texto incluye hasta cuatro nuevas medidas fiscales. Dos versan sobre el IVA, una para que se le suba a los pisos turísticos, medida que ya se incluía en el decreto de julio, donde el salto se fijaba del 10 al 21%. En cambio, la construcción de vivienda protegida con calificación permanente se podrá hacer con un IVA reducido.

El Gobierno pretende aprobar también bonificaciones fiscales a inquilinos, pero también a caseros que bajen el precio del alquiler.

Tal y como ya planteó en el Plan Estatal de Vivienda condicionando las ayudas a comunidades autónomas, el ejecutivo aprobará que, por ley, la vivienda protegida estatal no pueda dejar de serlo, “para que nunca más una vivienda pagada con el dinero de todos acabe en manos de especuladores”, aclaran fuentes de Vivienda.

Por último, el ejecutivo pretende aprobar ayudas a la compra de vivienda para facilitársela a todas aquellas personas que no tienen ahorros.