El Ejecutivo y el principal partido de la oposición apelan al cese de la violencia tras los disturbios, aunque los populares achacan la desesperación de los ceutíes a la "pasividad" del Ejecutivo de Pedro Sánchez

Estallido de violencia racista en Ceuta: grupos organizados atacan a migrantes y vecinos musulmanes

El Gobierno y el Partido Popular han coincidido en la Comisión de Interior del Congreso al hacer un llamamiento urgente a la “calma” y al “cese de cualquier tipo de violencia” en Ceuta, mientras la extrema derecha de Voz azuza el estallido racista registrado en los últimos días en la ciudad autónoma.

Parte de las intervenciones de los diputados en el Congreso han estado marcadas por la gravedad de la violencia en Ceuta, donde la quema de parte de los asentamientos de la playa del Trampolín, las agresiones a periodistas y a vecinos musulmanes, así como el hostigamiento a negocios que atienden a personas migrantes han irrumpido en el debate parlamentario.

Desde el Gobierno, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha calificado la situación de “extraordinaria” y comprensiblemente preocupante, pero ha recalcado que “la violencia no es en modo alguno el camino”. Ante el retraso en la activación de un mando único, el titular de Interior ha defendido que el Ejecutivo y la totalidad de sus ministerios han estado respondiendo “al lado de la ciudadanía de Ceuta desde el primer momento”.

El titular de Interior ha insistido, además, en que “una vez superada la fase inicial centrada en el salvamento, la asistencia humanitaria y la identificación”, el Gobierno continuará aplicando los procedimientos legales para gestionar el retorno de las personas migrantes que “no reúnan las condiciones” para permanecer en España.

Por su parte, el diputado del PP Javier Celaya, originario de Ceuta, se ha sumado a la petición de serenidad, advirtiendo de que acciones como “acosar a periodistas o bloquear el paso a la Cruz Roja” no benefician a la ciudad. “Quien piense que con la violencia (...) ayuda a Ceuta, se equivoca completamente. Lo único que está haciendo es dar alas a aquellos que pretenden señalar a los invasores como víctimas, cuando las verdaderas víctimas somos los ceutíes”, ha afirmado.

Celaya ha justificado la “desesperación e indignación” de la población ceutí achacándola a la “pasividad” del Gobierno de Pedro Sánchez, si bien ha reiterado que la “ira” no debe ser la respuesta.

La intervención del diputado Celaya evidencia un cambio de discurso en el PP, cuyo portavoz nacional, Borja Sémper, pidió este lunes “no señalar a la gente” después de que personas sin identificar destruyeran el campamento improvisado que cientos de personas habían montado en la playa del Trampolín de la ciudad autónoma ante la falta de otros alojamientos. “No hay que señalar a la gente, hay que señalar a quienes gobiernan”, dijo Sémper este jueves.

El único grupo parlamentario que ha hecho un respaldo implícito a los recientes altercados racistas ha sido Vox. “Ceuta no se vende, Ceuta se defiende, como admirablemente lo está haciendo el propio pueblo”, ha dicho su diputado Ignacio Gil Lázaro, quien ha calificado la llegada masiva de migrantes a la ciudad autónoma como un “plan de asalto contra la integridad territorial de España” facilitado por la “inacción cómplice” de un Gobierno que ha calificado de “corrupto y traidor”.

El diputado de extrema derecha ha pedido la “expulsión inmediata” de todas las personas que entraron y que los menores sean “devueltos ya a sus padres o a las instituciones marroquíes” a pesar de que los expertos recuerdan la flagrante ilegalidad que supondría devolver en bloque a los menores.

Sumar responsabiliza al PP y a Vox de los altercados

Por su parte, el diputado de Sumar Enrique Santiago ha responsabilizado al PP y a Vox de los altercados racistas registrados en la ciudad autónoma. “Responsabilizamos de esta violencia a quienes han llamado expresa y reiteradamente a cazar a inmigrantes, especialmente a Vox; y a quienes piden soluciones imposibles a esta crisis, como el Partido Popular. Exigimos el cese de la violencia, el castigo a los responsables y el castigo a los inductores”, ha aseverado.

Santiago ha recordado que “existen leyes internacionales, europeas y nacionales que obligan a respetar la dignidad humana y los derechos humanos”. Y ha dicho que las personas migrantes “podrán ser devueltas o podrán permanecer en España”, pero el Estado de derecho debe actuar “con respeto a la ley”.

El diputado de Sumar también se ha mostrado escéptico con el hecho de que Marruecos vaya a hacerse cargo de los menores no acompañados. “Marruecos no ha recibido los cadáveres [de las personas que murieron intentando entrar a nado], menos va a recibir a los vivos. Marruecos no ha recibido a un menor en los últimos 14 años”, ha afirmado.