Uno de los grandes errores de la última convocatoria de elecciones generales que se recuerda aún de puertas adentro en el Partido Popular fue el de dar la partida por ganada antes de tiempo y comenzar a especular y configurar el futuro Consejo de Ministros sin que las urnas hubiesen dictado aún sentencia. No es una cuestión que esté ahora mismo presente en las conversaciones entre el líder del PP y su primer anillo de poder. Cualquier posible organigrama para llegar a la Moncloa solo está en su cabeza, que guarda con el característico hermetismo que ha marcado toda su carrera política.
"Las elecciones se deciden el 29 de noviembre. Y el recuento será más o menos oficial a las once de la noche. El que empiece a nombrar ministros antes de ese día se equivoca. Y yo no me voy a equivocar", respondió, con semblante serio, a las preguntas de los periodistas el pasado viernes en la sede de Génova, donde se rodeó de un equipo de expertos en infraestructuras para analizar y diseñar el plan de choque que promete poner en marcha si logra llegar a la Moncloa.
A diferencia de 2023, el principal interrogante en torno a los futuros —y aún hipotéticos— nombramientos ya no está en torno al elegido para la cartera de Economía. La exministra Fátima Báñez, fallecida en el accidente de Urda, sonó, de hecho, en aquellas quinielas. El segundo siniestro ferroviario en lo que va de año pone ahora de relieve una tarea especialmente relevante: la búsqueda del próximo ministro de Fomento, la terminología que recuperó Aznar en 1996, que mantuvo Zapatero y Rajoy y que ahora Feijóo se plantea recuperar. Sánchez lo convirtió en 2020, con Ábalos al frente, en el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana.
Primer movimiento del presidente Feijóo: no asumirá la herencia económica de Sánchez
Juan Fernández-MirandaUrda demuestra que la gestión no ha sido la prioridad del Gobierno y que los indicadores macro de los que hace gala no ocultan la oportunidad perdida para modernizar España. La negociación con Bruselas ya ha comenzado de forma oficiosaEl peso de 69 víctimas mortales en Toledo y de las otras 46 a principios de año en Adamuz aplasta la campaña que había diseñado Pedro Sánchez para apelar al espíritu de la remontada y convierte las próximas elecciones generales —o al menos así lo ven en el PP— en una decisión sobre "quién nombrará al próximo ministro de Transportes". No es un marco fácil para Sánchez, que ha llenado de escándalos la cartera con el nombramiento primero de José Luis Ábalos —condenado a 24 años de prisión por delitos de corrupción— y más tarde de Óscar Puente, con una trayectoria marcada por la beligerancia en redes, las incidencias y dos accidentes mortales.
Pero tampoco es un contexto sencillo para Alberto Núñez Feijóo y su eventual equipo de Gobierno. En caso de ganar y sumar el 29 de noviembre, heredará ese legado y asumirá el desafío de revertir ya no solo las evidentes deficiencias en la red ferroviaria, sino también la exigente tarea de recuperar la confianza de una sociedad atravesada por el dolor y que percibe además la sensación de colapso en los servicios públicos, un reto que también interpela a Vox como potencial socio de Gobierno. La de Transportes —o Fomento— se perfila como una de las carteras más complejas y delicadas de asumir.
Quien asuma el cargo lo hará bajo una elevada presión y con un desgaste difícil de evitar. Es algo que Feijóo tiene presente. Pero Fátima Báñez, cuya pérdida ha roto a la organización popular, también asumió en 2012 una responsabilidad exigente: dirigir la cartera de Empleo y Seguridad Social en plena crisis económica, con millones de parados y una reforma laboral muy contestada por los sindicatos, pero cuyos pilares se mantuvieron en el tiempo. Era un ministerio con todas las papeletas de quemar a quien lo dirigiera. Ella resistió los siete años en los que Rajoy estuvo al frente del Gobierno y abandonó el cargo con gran respeto incluso de parte de sus adversarios.
Muere Fátima Báñez, cuando la brillantez surge de la disciplina
Carlos SánchezHay dos razones que explican que Fátima Báñez aceptara ser ministra en tiempos tan difíciles. Una por pura coherencia de partido tras haber formado parte del equipo económico de Rajoy en la oposición. La otra era por disciplina personalEl nombre del elegido o elegida es aún una incógnita, y Feijóo no le cuenta sus planes "ni al cuello de su camisa". En el PP buscan un perfil como el que encarnaba Pablo Vázquez, fallecido el pasado 3 de agosto, y que reunía todos los atributos que destacan para el mandatario popular. Fue presidente de Renfe entre 2014 y 2016 y trabajó como presidente de Ineco entre 2012 y 2014, dos cargos que desempeñó con Ana Pastor al frente de Fomento.
La relación con el líder del PP venía de atrás, durante su etapa al frente de la Xunta, pero el gallego le incorporó al día a día de Génova primero como asesor y después como presidente de su 'think tank', Reformismo21. Formaba parte del elenco de expertos no adscritos al PP en los que Feijóo buscaba asesoramiento, un listado en el que también destaca el nombre de la que fue su número dos en Renfe, Berta Barrero.
Distintas voces del partido con décadas de experiencia política a sus espaldas dan por seguro que Feijóo hará "un gabinete muy técnico", con pocos perfiles políticos, y reunirá a "expertos en gestión". "Esto no va de quién habla más alto, sino de quién camina con paso seguro", señala una dirigente. Tras la catástrofe de Urda, él mismo ratificó esa intención y dejó la puerta abierta también a incorporar a perfiles "independientes", es decir, ajenos a las siglas del partido. "A mí nunca nadie me pidió el carné del PP. Vengo de esa escuela. Yo voy a mirar el talento, la experiencia, la trazabilidad y la gestión", señaló el pasado viernes.
Feijóo promete un "reseteo total" de la red ferroviaria y señala a Sánchez y Puente: "Les dimitiremos en las urnas"
Ana Belén RamosEl líder del PP reúne en Génova a 15 expertos en infraestructuras y anuncia un "plan de emergencia urgente" si logra llegar al Gobierno. Responsabiliza ya al Ejecutivo: "Han muerto 69 personas porque no renovaron un sistema obsoleto"Por lo pronto, el líder del PP ha constituido ya una suerte de 'gabinete en la sombra' para abordar el desafío del déficit de las infraestructuras de España y la seguridad del sistema ferroviario, con perfiles discretos y alejados del estilo que caracteriza a Óscar Puente. El pasado viernes, Feijóo se reunió con una quincena de expertos, pero solo algunos quisieron salir en una foto y escenografía medida para trasladar ahora sobriedad en un momento de duelo.
Otros perfiles, relacionados con Renfe y Adif, prefirieron permanecer en el anonimato, al menos por ahora. Entre los técnicos que se sentaron en la mesa destaca el nombre de Ethel Vázquez, ingeniera de caminos y exconsejera de Infraestructuras y Movilidad durante la etapa de Feijóo en la Xunta, en cuyo ejecutivo desempeñó múltiples funciones desde el año 2003.
La lista la completaron, entre otros, Ignacio Ayres, exasesor del gabinete del exministro Íñigo de la Serna, que también forma parte del elenco de colaboradores en la sombra de Núñez Feijóo, y con experiencia en Adif e Ineco; Carlos Novillo, que ocupa ahora un puesto de salida en la lista al Congreso por Madrid y procedente del Ejecutivo de Isabel Díaz Ayuso; o José María Rivera, director gerente de la Agencia de Obra Pública de Andalucía.