La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil citó a declarar este jueves por la tarde en calidad de investigado al operario de la Sala de Control de Adif en Atocha que se comunicó con los dos tren involucrados en el accidente de Urda en los instantes inmediatamente anteriores a la colisión. El técnico acudió acompañado de su abogado, pero declinó responder a las preguntas de los agentes.

La declaración se produjo en el marco de la investigación penal sobre el siniestro que dirige el Juzgado de Instrucción número 2 de Orgaz (Toledo). Por ahora, sólo está investigado este operario, pero las diligencias se extenderán previsiblemente a otros miembros de la Sala de Control que, como demuestran los audios que se filtraron el miércoles por la noche, también participaron en la toma de decisiones que desembocó en la tragedia.

El operario imputado es precisamente la persona que señaló el ministro de Transportes, Óscar Puente, como principal responsable del accidente para insistir en la tesis del error humano. Es habitual que los investigados prefieren no declarar ante la fuerza policial para ofrecer posteriormente su versión de los hechos ante la autoridad judicial. En este caso, además, las fuentes consultadas aseguran que el operario se encontraba muy afectado por las consecuencias del siniestro.

Las mismas fuentes informan de que la Guardia Civil también ha tomado declaración a otros miembros del centro de mando de Atocha pero, aunque en calidad de testigos. Además, el mismo miércoles por la mañana, todos los trabajadores de Adif relacionados con la gestión del tráfico en los 63 kilómetros que pasaron a modo manual de supervisión fueron sometidos al preceptivo análisis de toxicología. Todas pruebas de alcoholemia y consumo de sustancias psicoactivas dieron negativo.