El pecado tiene su origen en las contradicciones e incongruencias de los fundadores del marxismo; Carlos Marx y Federico Engels. Este último nació en el seno de una familia burguesa en Alemania, pasó gran parte de su vida en Inglaterra manejando los negocios de su padre en la industria textil, por lo que se estableció en Manchester y en Londres.

Engels, apegado a los rituales de la aristocracia inglesa, practicó el “fox hunting”, montando a caballo, ataviado con sombrero, chaleco rojo, pantalones blancos y brillantes botas negras. Carlos Marx fue hijo de un destacado abogado de origen judío, asistió a las mejores escuelas y universidades, se casó con una dama perteneciente a la clase alta, y su cuñado se desempeñó en el gobierno alemán en la policía secreta. Marx nunca fue rico y, para mantener a su familia, recurrió a la ayuda de Engels.