Los votos en contra de PP, Vox y Junts (175), la abstención de PSOE y PNV (127) junto con otra parlamentaria del grupo mixto han tumbado este martes en el Congreso la proposición de ley de Sumar que busca prohibir a empresas y fondos de inversión comprar viviendas y reservar su adquisición exclusivamente a personas físicas.
El segundo socio con más peso dentro del Gobierno de coalición ha visto cómo los socialistas han declinado su apoyo a la admisión a trámite de la propuesta. Anteriormente, la medida ya fue defendida por el grupo político en la Cámara Baja y no fue admitida ante el rechazo mayoritario de PP, Vox y Junts y la abstención del PSOE.
En su defensa, el portavoz de Vivienda de Sumar en el Congreso, Alberto Ibáñez, ha recordado que el presidente estadounidense, Donald Trump, defendió una propuesta similar y Vox salió a aplaudirla, por lo que ha animado a los de Santiago Abascal a apoyar la admisión a trámite del texto.
El diputado ha espetado a Vox que "no se puede ser patriota y defender la defensa nacional" y al mismo tiempo votar en contra de una proposición de ley que quiere vetar al capital extranjero la compra de viviendas. Ibáñez, que ha presentado hoy el debate como una "segunda oportunidad para proteger a las familias de los fondos buitre que disparan el precio de la vivienda", ha recordado que la situación lleva cuarenta y nueve trimestres empeorando y ha apelado personalmente a cada uno de los 350 diputados de la cámara para que voten a favor.
Por su parte, el diputado popular Miguel Ángel Sánchez ha afirmado que la propuesta de Sumar "flaquea jurídicamente" y ha incidido en que forma parte de sus "recetas fallidas", con las que el acceso a la vivienda ha pasado de ser el problema 16 de los españoles en 2018 a ser el primero en la actualidad. También el diputado de Vox Carlos Hernández Quero ha hablado de "chapuza legislativa" y ha sostenido que "la España de las colas es el legado de Sumar".
La representante de Junts, Marta Madrenas, la ha calificado de "ocurrencia", de propuesta "muy mala" y de "desastre de técnica legislativa" y ha puesto como ejemplo que, con ella, el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, podría comprar cien viviendas en Barcelona.