Felipe VI considera que a estas alturas de 2026 “es preciso renovar el orden mundial” para hacer frente a las guerras, "algunas tristemente familiares y cercanas como los de Ucrania y Oriente Próximo"; a los retos globales pendientes, como "la inaplazable transición energética"; y los nuevos motivos de inquietud, como las llamadas amenazas híbridas, "que ponen en jaque, principios básicos como la seguridad, la soberanía o la integridad territorial."
A estas tres amenazas, el jefe del Ejecutivo ha añadido una más, que enlaza con el debate existente en este momento entre la Unión Europa, Estados Unidos, China y los gigantes tecnológicos: "La necesaria regulación de la inteligencia artificial que la sujete al control humano y la oriente hacia el bien común". Felipe VI ha clausurado con este mensaje la primera jornada del Foro La Toja-Vínculo Atlántico 2026, convocado bajo el lema "el desorden mundial" y que ha contado con la presencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Antes de llegar a esa conclusión, el rey ha destacado que el lema del Foro es "inquietante" y ha explicado que "eso que da en llamarse ‘desorden mundial’ no es un término absoluto, definitivo e irreversible, sino relativo a la erosión de un orden concreto: el que la comunidad internacional logró alcanzar en la posguerra mundial".
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Juan Fernández-Miranda"Inconformismo razonado"Entre los “frutos irrenunciables” de ese modelo Felipe VI ha enumerado la Declaración Universal de los Derechos Humanos o la Carta de las Naciones Unidas; el ensanchamiento de la comunidad internacional, la creación de múltiples organismos internacionales, el desarrollo como nunca del comercio global, el incremento de la cooperación, la difusión de avances de enorme impacto social en ámbitos como la medicina y la educación. "Por no hablar", añadió, "de la construcción de la Europa unida".No obstante, Felipe VI contiene también "asimetrías, desigualdades o procedimientos anquilosados que abocan a la parálisis". Por eso, ha reclamado que no se caiga en la "idealización excesiva" del orden que lo precedía, dado que algunos de los problemas y conflictos actuales “son en realidad consecuencia de sus limitaciones y de lo que podríamos llamar sus "defectos de diseño". El monarca ha advertido ante el riesgo de no escuchar a las voces críticas. "Prestemos atención, no todas son destructivas o desmesuradas", ha señalado. "Por debajo de la crispación de nuestros días puede haber razones sensatas que nos lleven a perfeccionar lo perfectible, a reformar lo reformable", ha subrayado.
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Ana Sánchez
Así, ha defendido la crítica medida, el inconformismo razonado y sereno, donde "pueden confluir muchas de las sensibilidades —nacionales e individuales— que participan del vínculo atlántico", no solo en la esfera política, sino también en las universidades, los centros de investigación, los servicios públicos, las empresas, la sociedad civil. "Es un esfuerzo que merece la pena, y debemos hacerlo juntos".
Por último, el Rey ha querido reiterar la vigencia del vínculo atlántico en el año en que se celebra el 250 aniversario de la Declaración de Independencia “de ese gran país “ que son los Estados Unidos de Norteamérica. A su vínculo personal con EE.UU. y Canadá (“aunque ahora puedan parecer antagonistas”), donde de joven fue estudiante, se suma su actual posición como del Estado como “de una de las grandes democracias europeas”.
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“Así que insisto: busquemos los necesarios espacios de confluencia. Entendamos el orden mundial como proceso; la cooperación internacional como proceso; la construcción europea también como proceso. Su perfección es el ideal que ambicionamos, pero quizá nunca veamos del todo cumplido porque en su carácter dinámico, de aspiración constante, reside su auténtica fuerza. Visto así, el desorden no tiene por qué ser una fase terminal, sino un estadio que nos conduzca a un orden internacional mejor, más justo, más sólido, más inclusivo y más adaptado a las nuevas necesidades, añadió.
Por último, el Rey se ha hecho una pregunta: ¿dónde se sitúa la propia esencia, ese valor irrenunciable, ese mínimo común denominador de todos los europeos?. Y se ha respondido señalando que “el corazón de nuestros valores radica en el respeto a la dignidad de la persona. A partir de ahí, todo se declina de manera natural: la convivencia democrática, el estado de derecho, las libertades y responsabilidades inherentes a la ciudadanía”.
Sánchez: el zorro no puede cuidar del gallineroEl Foro La Toja persigue fortalecer la alianza atlántica pero, presente en la inauguración, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no ha tenido problema en utilizar este espacio para criticar una vez más a Donald Trump. "Ayer vimos una foto que a mí personalmente me pareció claramente insuficiente al otro lado del Atlántico: el presidente de Estados Unidos diciéndole a los grandes tecnooligarcas que se tienen que autorregular", cuestionó.
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"Creo que es un error poner en manos del zorro el cuidado del gallinero", añadió, advirtiendo que "esto no va de pactos voluntarios entre tecnooligarcas y de autorregulación. Esto va de obligaciones legales, de escrutinio público, de control social, de supervisión gubernamental y también, por qué no decirlo, de asunción de responsabilidades incluso penales". A partir de aquí, el jefe del Ejecutivo ha sacado pecho del proyecto de ley que tramita el Congreso para prohibir el uso de las redes sociales a los menores de 16 años, subrayando que abre la puerta a "medidas legales" de "asunción de responsabilidades por parte de estas grandes plataformas".
Volviendo al país de Trump, Sánchez ha cargado contra el hecho de que "solamente una persona en Estados Unidos concentre una riqueza semejante al 20% de toda la población estadounidense". Para el líder socialista, esta realidad "da una muestra de cuál es la desigualdad y la asimetría de poder que ahora mismo existe entre unos tecnooligarcas y las sociedades democráticas". Una idea que le ha permitido enmarcar la crisis de Ceuta en la quiebra del orden internacional y del sistema multilateral, rebajándola, una vez más, a un problema de inmigración y no de seguridad de la frontera e integridad territorial.
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El Confidencial"Ningún muro o barrera, por alta e infranqueable que sea, podrá contener la desesperación de la gente por tener una vida mejor", ha señalado, citando específicamente a esa ciudad autónoma. "Nadie debería olvidar que son el conflicto, la desigualdad y la falta de oportunidades fundamentalmente las que empujan a la gente a buscar una vida mejor", ha añadido. Sánchez también ha introducido Gaza, "que solo tiene un nombre: genocidio", y la invasión rusa de Ucrania en su discurso, sacando pecho de su papel como defensor del derecho internacional en ambos casos. "Alzamos la voz porque guardar silencio nos hubiera convertido en cómplices", ha reivindicado.
Por último, el jefe del Ejecutivo también ha aprovechado este foro de debate e interlocución para cargar contra el PP por el rechazo del Senado a ratificar el Tratado de Amistad entre España y Francia durante la visita oficial de Emmanuel Macron a Madrid. "¿Qué interés nacional de política exterior o idea de Europa se está defendiendo cuando se decide tumbar un tratado de amistad con Francia?", se ha preguntado, ante varios cargos y excargos populares.