El Tribunal Supremo ha limitado este martes el derecho al voto de los nacionalizados a través de la Ley de Memoria Democrática. La Sala de lo Contencioso-Administrativo ha estimado de forma parcial la petición que habían formulado Vox y el partido Iustitia Europa para que se suspenda la inscripción inmediata en el censo electoral de quienes hayan obtenido la nacionalidad por la conocida como ley de nietos, que reconoce el derecho a ser español a los descendientes del exilio. El alto tribunal ha aceptado paralizar esa inscripción en el censo, excepto en los casos en los que los consulados acrediten esa condición de ser hijo o nieto de exiliado.

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