Lo que se anunció como un “golpe histórico” en el decomiso de huachicol en la planta de almacenamiento de Grupo SIMSA resultó en una colección de fallas de la FGR y la policía estatal de Guanajuato, y hasta anoche no había podido acreditarse la ilegalidad del combustible ni la responsabilidad de supuestos delincuentes.
SIMSA aseguró que la terminal de almacenamiento de combustibles en San José Iturbide, Guanajuato, cuenta con los permisos correspondientes y que la empresa no es dueña de los productos.