El recuerdo de Steve Gleason y aquel bloqueo de despeje que marcó la historia de los Saints de Nueva Orleans quedó presente en el Superdome, pero esta vez la celebración terminó en manos de los Falcons de Atlanta.
Atlanta se impuso 45-24 a los Saints de Nueva Orleans en el llamado “Domecoming”, un partido que terminó con buena parte de las tribunas vacías después del descanso, cuando los visitantes tomaron el control del encuentro y ampliaron la diferencia hasta sentenciarlo.