Feijóo ha retomado los actos de precampaña después de que se suspendieran tras el accidente de Urda. Lo ha hecho en Valladolid, donde ha cargado contra la política del Gobierno de Pedro Sánchez y ha pedido la movilización social para el próximo 29 de noviembre. "Llevamos años de política basura, años de espectáculo, pero ya está bien", ha dicho en el acto junto a Alfonso Fernández Mañueco, presidente de Castilla y León.

El candidato del PP a la Presidencia del Gobierno ha asegurado que tras años de "política basura y espectáculo, toca mirar a la gente". Así, ha recordado los numerosos sumarios, casos de corrupción e investigaciones que planean sobre el PSOE y el Gobierno de Pedro Sánchez. "Hemos ido de escándalo en escándalo, de sumario en sumario. Ya está bien", ha apuntado desde la capital de la comunidad castellano y leonesa.

El líder del Partido Popular ha comenzado el acto acordándose de las víctimas del accidente de tren de Urda (Toledo), que se ha cobrado la vida de 69 personas. "No es fácil ponerse en modo campaña porque tenemos muy presente lo sucedido la semana pasada. Y vamos a ir hasta el final, porque los españoles y las víctimas merecen conocer toda la verdad", ha explicado, para después recordar a Fátima Báñez, exministra del PP que viajaba en uno de los vagones siniestrados.

El plan de inmigración del PP: identificaciones en siete días, Fuerzas Armadas en frontera y retornos rápidos

Ana Belén RamosFeijóo quiere impedir que encadenar peticiones de asilo rechazadas "sin aportar hechos nuevos" sirva para bloquear la expulsión de inmigrantes. Castigará también la contratación irregular de extranjeros

Al respecto, ha cargado contra el Ejecutivo central, responsabilizando la gestión de Transportes de los dos accidentes ferroviarios que se han producido en apenas nueve meses: Adamuz y Urda. "Sabemos dónde está el responsable de nuestras infraestructuras y nuestra inseguridad de estos últimos ocho años. Está en La Moncloa", ha dicho, para después admitir que subirse a un vagón hoy en día "da miedo", y ha prometido que, si llega a ser presidente, auditarán "el transporte ferroviario y los sistemas de seguridad".

Precisamente desde Valladolid, ciudad por la que Óscar Puente iba de cabeza de lista, el candidato popular ha prometido que al frente de los puestos clave "estarán los más preparados. Estarán por su experiencia y gestión, no por amiguismo".

Tras cien días desde la entrada masiva de unas 80.000 personas a Ceuta, Feijóo se acordado de la situación que atraviesa la ciudad autónoma. "Había policías marroquíes que estaban ordenando la invasión. Por eso no podemos entender que el Gobierno felicite al país que nos ha invadido", ha apuntado, después de conocer que la Policía identificó a dos altos mandos marroquíes dando instrucciones durante lo acontecido el pasado 30 y 31 de julio.

En cuanto a las pensiones, el candidato del PP ha reiterado que van a "revalorizarlas cada año de acuerdo con el IPC". También ha querido recordar que muchas familias españolas no pueden llegar a fin de mes y la difícil situación de los jóvenes que "no pueden comerse el mundo viviendo en cada de sus padres", en referencia a la situación de la vivienda en España.

Feijóo también se ha dirigido a las mujeres y a la inseguridad "que hay en las calles del país". "Toca garantizar una España mejor para las mujeres, que sois las que más sufrís el descontrol y la inseguridad. El Gobierno os ha desprotegido y vejado desde los ministerios. Las mujeres que levantan este país también merecen que el Gobierno de las orgías se vaya. Se merecen un Gobierno que no las utilice", ha precisado.

El campo también ha sido uno de los ejes centrales de su intervención, y ha prometido que "ninguna ley española exigirá al campo más de lo que exige Europa".

Por otra parte, Feijóo ha pedido el voto a "aquellos que en algún momento votaron al PSOE y hoy se avergüenzan de ello" porque, ha dicho, España necesita "un cambio político imprescindible" para poner fin "al tormento" del Gobierno de Pedro Sánchez. "España está harta y preocupada. Todos nos sentimos igual, pero tenemos una obligación: demostrar a este país que hay una alternativa, que el hartazgo no puede ser resignación. Hay esperanza", ha apuntado, para después insistir a la gente en que vayan a votar el próximo 29 de noviembre.