El opositor ruso y excampeón mundial de ajedrez, Garry Kasparov, declaró que los servicios de seguridad de Estados Unidos y Lituania le habían advertido de que su vida corría peligro tras un presunto complot contra opositores al Kremlin que viven fuera de Rusia.
Las autoridades estadounidenses anunciaron el mes pasado que habían imputado a cinco personas por supuestos complots, en los que participaba la inteligencia rusa, para asesinar a dos figuras de la oposición, una en Estados Unidos y la otra en Lituania, tras pagar a reclutas para que realizaran labores de vigilancia sobre ambas.