Gracias por leerme. Gracias por atender estas letras sabatinas donde exploramos a Dios. Bueno, lo tratamos de hacer. Y usted y nadie más tiene la fe y las respuestas. Nadie más. Muchos, hartos comentarios me han llegado con motivo de los últimos textos aquí perfilados. En honor a la verdad, no quiero incomodar a nadie, no quiero convencer a nadie y no me importa en lo más mínimo si Dios me hace caso o no, yo cumplo con buscarlo. ¿Él? Está lejos, muy lejos de mi pálido alfabeto.