NUEVA YORK- Hace unos años, en un laboratorio de Berlín, la astrobióloga Iva Vilović se emocionó al observar mastuerzo que brotaba bajo una luz diseñada para imitar a una estrella “enana K”, una estrella de tono anaranjado que es más fría y de combustión más lenta que nuestro sol amarillo. Para su sorpresa, el mastuerzo creció aún más rápido y alto que bajo la luz solar simulada.
Sus resultados sugirieron que la fotosíntesis, el proceso que provee de energía a toda la red alimentaria de la Tierra, puede ocurrir en planetas que orbitan estas estrellas anaranjadas. “La luz de una enana K es una fuente de luz muy muy interesante, y debería ser considerada, si no priorizada, para cualquier tipo de búsqueda de vida extraterrestre, en mi opinión”, dijo Vilović, quien ahora trabaja en el Instituto Leibniz de Astrofísica en Potsdam, Alemania.