“Nos enteramos por la prensa”. Así resume el vicepresidente de ANPE Galicia, Daniel Mosteiro Vázquez, cómo conoció el sindicato las Aulas Senda, el proyecto piloto con el que la Consellería de Educación quiere crear aulas específicas para alumnado con necesidades educativas especiales dentro de centros ordinarios. A la queja sindical se suman docentes de centros que participan en el piloto, que dudan de que esas aulas puedan ofrecer atención especializada en Secundaria y temen que sean el primer paso para recortar los centros de educación especial.
La Xunta presentó el programa el 20 de octubre en el CEIP de Roxos. Prevé una veintena de aulas, voluntarias para los centros, con un docente de Pedagogía Terapéutica a tiempo completo y una ratio de cinco alumnos. El uso será de “flexibilidad y reversibilidad”.
“Es algo clave, importantísimo: si no se escucha al profesorado, es un programa que no va a funcionar. Lleva a la segregación de una parte del alumnado. No sabemos cómo se desarrolla. Los alumnos con discapacidad tienen que tener apoyos, pero no de esta manera”, afirma Mosteiro.
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Marta NevotAsturias y Castilla-La Mancha se han sumado también este año a la gratuidad. Los expertos señalan la importancia del acceso universal a los estudios, pero dudan sobre la formaLos reproches se repitieron el 29 de octubre en la Mesa Sectorial. Los sindicatos expresaron recelos por la “falta de información previa”. ANPE y CC.OO. pidieron datos sobre el número de unidades, los criterios de implantación y su encaje con las aulas de educación especial. UGT denunció que se difunda en prensa “sin negociación previa”.
Preguntado por el temor de muchos docentes a que sea un primer paso para ahorrar y acabar cerrando los centros de educación especial, Mosteiro asegura que “se opondrían de forma radical” y añade: “Estaremos atentos para que eso no pase”.
Docentes de varios centros del piloto de la provincia de Pontevedra, que piden el anonimato, dudan de que en secundaria haya atención realmente especializada. Temen que afecte al resto del alumnado, en aulas ya “muy diversas”, y aseguran que no se ha preguntado a los profesores.
Otro docente teme que la apuesta por la integración acabe en el cierre de los centros de educación especial y sobrecargue una secundaria pública en la que, a su juicio, la atención a la diversidad “solo está en el papel”. En su opinión, la enseñanza necesita “darle la vuelta como a un calcetín”.
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Marina VelascoEl plan, que abarca formación docente, campañas de sensibilización y mejora de infraestructuras, convierte al Principado en un referente nacional en atención especializadaEntre las asociaciones de familias con hijos con discapacidad hay posturas distintas. ASPAVI sostiene que las Aulas Senda “no son inclusión” y también sospecha que detrás puede estar la intención de eliminar los centros de educación especial. También le preocupa qué profesionales atenderán a los alumnos. ASPANEPS, en cambio, pide cautela: “No se puede generalizar”, dice, y añade que aún no saben cómo funcionará. Cree que puede haber alumnos a los que les vaya bien y otros a los que no. La Confederación de Anpas Galegas, desde un planteamiento distinto, pide paralizar el piloto porque considera que “segrega” y reclama una mesa de diálogo con las familias.
La Consejería defiende que las Aulas Senda cuentan con el apoyo y el consenso de Autismo Galicia, Amicos y Amencer-Aspace. Subraya que son un recurso voluntario “a mayores” de los ya existentes: la escolarización ordinaria, la mixta y la de un centro de educación especial. Asegura que las familias que ya lo utilizan lo valoran “muy positivamente” y que el alumnado combinará la atención especializada con su participación en el aula ordinaria. Las aulas contarán con un docente de Pedagogía Terapéutica y, según el caso, de Audición y Lenguaje y personal cuidador. Los centros de educación especial actuarán como referencia y apoyo, con préstamo de materiales y asesoramiento.
Preguntada por el listado de centros, su reparto por provincias y el temor al cierre, la Consellería no facilitó esos datos ni se pronunció de forma directa sobre ese temor. Solo precisó que se implantarán de forma progresiva en una veintena de centros de Primaria y Secundaria.
El debate se produce en el marco de la LOMLOE, que prevé un plan a diez años para que los centros ordinarios cuenten con recursos y que los de educación especial actúen también como centros de referencia.