Jeanne Robles todavía tenía esperanza. La decisión del Tribunal Supremo de suspender cautelarmente el derecho al voto de quienes obtuvieron la nacionalidad española al amparo de la ley de nietos le parecía “un poco absurda”. Pensaba que, ante el adelanto electoral, el alto tribunal podría reconsiderarla. Pero este lunes, a las cinco de la tarde, la esperanza se le vino abajo. El Supremo había decidido mantener la suspensión, pese a la petición de la Abogacía del Estado y la Fiscalía para que diera marcha atrás. “Estoy dispuesta a todo para recuperar el voto”, asegura, aunque reconoce que le preocupa el coste económico del proceso y cuánto tendrá que pagar para personarse ante el alto tribunal. En cualquier caso, Jeanne está dispuesta a dar todos los pasos precisos para poder participar en las próximas elecciones generales del 29 de noviembre.
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