La economía mexicana consolidó su reactivación en el tercer trimestre del año, según datos preliminares incluidos en la estimación oportuna del PIB trimestral.
En el periodo julio-septiembre de 2026, la actividad económica de México se incrementó a una tasa trimestral de 0.9 por ciento, luego de un aumento de 1.4 por ciento en el trimestre anterior.
De manera que exhibió una moderación en su ritmo de expansión respecto al trimestre anterior, de acuerdo con las cifras del INEGI publicadas este viernes.
Entre julio y septiembre, el PIB oportuno de las actividades primarias, que están representadas por el sector agropecuario y que tienen menos peso en el PIB total, se contrajo 0.4 por ciento trimestral, producto de condiciones climáticas más adversas en ese periodo.
El PIB de las actividades secundarias o industriales se elevó 0.8 por ciento trimestral, pero desaceleró desde 1.6 previo.
Y el PIB de las actividades terciarias, donde están el comercio y los servicios, subió 1.1 por ciento en el tercer trimestre, moderándose desde 1.4 por ciento anterior, si bien confirmó crecer a un ritmo sostenido.
De lo anterior se desprende que la dinámica de la economía nacional fue impulsada por el comercio y los servicios, que concentran cerca de 60 por ciento del PIB total.
Con respecto al tercer trimestre de 2025, el PIB del país registró un repunte anual de 3.2 por ciento, acelerando fuertemente desde el crecimiento de 2.1 por ciento en el trimestre previo.
A tasa anual, esta es la mayor expansión de la economía mexicana desde el tercer trimestre de 2023.
No está por demás señalar que el crecimiento se vio beneficiado por un efecto base de comparación positivo, pues el desempeño económico del país un año antes fue muy débil.
El avance anual fue generalizado en todas las actividades productivas: las primarias ascendieron 1.8 por ciento respecto al tercer trimestre de 2025; las secundarias crecieron 3.1 por ciento, y las terciarias aceleraron 3.3 por ciento.
Tanto en la industria como en el comercio y los servicios es el mayor dinamismo de sus actividades en tres años, desde el tercer trimestre de 2023.
De manera acumulada en los nueve meses, es decir, en el periodo enero-septiembre de este año, el PIB oportuno se incrementó 1.9 por ciento con relación a igual lapso de 2025, favoreciendo que las revisiones al alza en las expectativas de crecimiento para este año continúen.
Con cifras originales, esto es, sin ajuste estacional del PIB, la actividad económica de México repuntó 3.2 por ciento anual en julio-septiembre, dato precedido de un crecimiento de 2.1 por ciento en el segundo trimestre.
Con este resultado, entre enero y septiembre de 2026, el PIB registró un incremento de 1.8 por ciento anual.
En opinión de Felipe Hernández, economista de Bloomberg Economics, “la economía de México siguió creciendo en el tercer trimestre, aunque perdió impulso tras el fuerte repunte de los tres meses anteriores”.
En un comentario sobre la estimación oportuna del PIB, dijo que “el consumo de los hogares, la inversión privada y la demanda externa están sosteniendo la expansión, con el gasto público también como factor de apoyo”.
Sin embargo, acotó, “junto con los indicadores mensuales, los datos apuntan a una desaceleración de la actividad en el cuarto trimestre”.
Ciertamente, las cifras de este viernes sobre la estimación oportuna del PIB trimestral dejan ver que en septiembre la actividad económica perdió impulso.
Pero en una dimensión más amplia, la estimación oportuna del PIB corrobora que no sólo la economía mexicana extendió su recuperación, sino que el balance de riesgos para el crecimiento está sesgado al alza.
De manera que crecerá más de lo que estima el consenso de analistas para todo 2026, que según las principales encuestas es un desfasado 1.4 por ciento.