La Guardia Civil investigaba este miércoles la muerte de un matrimonio irlandés, de 50 y 45 años, que apareció muerto junto al jacuzzi de la vivienda de lujo que había alquilado para veranear en Cullera (Valencia). Los cuerpos fueron encontrados por sus dos hijos menores de edad, de 14 y 15 años, que les acompañaban en el viaje. Los chavales avisaron a un vecino, que a su vez llamó al 112. Los primeros agentes, de la Policía Local, que entraron en la vivienda no observaron signos de violencia ni de que se hubiera producido un robo. Pero un examen más detallado mostró pequeños cortes en los cadáveres, abriendo la hipótesis de que se tratara de homicidios. El juez de instrucción de Sueca (Valencia) que se hizo cargo del caso declaró el secreto de sumario. Las pesquisas han sido asumidas por el equipo de Policía Judicial de Homicidios del instituto armado. Tres familiares de los chicos, que aterrizaron en Alicante de madrugada procedentes de Irlanda, se hicieron cargo de ellos.
Seguir leyendo