Hace ahora un año saltaron todas las alarmas en la sanidad andaluza después de que un grupo de mujeres denunciara retrasos en sus diagnósticos de cáncer de mama. El problema estaba en la comunicación de los resultados de unas pruebas de detección precoz, los cribados del cáncer, que provocó el problema de gestión más importante del Gobierno de Juanma Moreno desde la pandemia de covid. Doce meses después de la denuncia de la asociación Amama a través de la Cadena Ser, la crisis de los cribados se ha quedado en el limbo a pesar de los intentos de la oposición de izquierdas por revitalizar un asunto que hizo temblar la solidez del barón popular apenas unos meses antes de someterse al escrutinio electoral.

Moreno acabó perdiendo la absoluta por un par de escaños, pero es difícil establecer una relación causal entre el desgaste que le supuso la crisis de los cribados y el resultado de las andaluzas del pasado 17 de mayo. La izquierda puso el foco de la campaña y la precampaña en la gestión sanitaria del Gobierno andaluz y logró mejorar levemente sus resultados gracias al buen desempeño de Adelante Andalucía. Con el arranque de la legislatura, han optado por seguir atizando al Ejecutivo con los cribados.

Hace unos días registraron en el Parlamento la creación de una comisión de investigación sobre la gestión de la Consejería de Sanidad en los cribados del cáncer de mama. No saldrá adelante, ya que el PP votará en contra y Vox hará lo propio en un cambio de posición respecto a la pasada legislatura. "La izquierda quiere postureo, ya no tiene sentido". Con esta sentencia, el portavoz adjunto de Vox en la Cámara autonómica, Rodrigo Alonso, avanzó el negro futuro que se avecinaba sobre el intento de PSOE, Adelante y Por Andalucía por llevar a las Cinco Llagas de nuevo el asunto.

La Fiscalía archiva las dos últimas causas por los cribados de cáncer de mama en Andalucía

EFELa Fiscalía ha confirmado que el total de la quincena de denuncias, que había promovido la asociación El Defensor del Paciente junto a particulares e Izquierda Unida y Adelante Andalucía, han quedado archivadas

Lo llamativo es que la formación de Santiago Abascal sí reclamó hace ahora un año una comisión de investigación sobre el caso de los cribados. La intención de la formación ultraconservadora era poner en marcha una comisión que indagase no sólo en la gestión del Gobierno de Juanma Moreno, sino también en la de los últimos ejecutivos socialistas, como avanzaron en los primeros días de octubre de 2025, cuando la crisis estaba en su punto álgido.

El entonces portavoz parlamentario, Manuel Gavira, aseguró que el problema de los cribados "viene de mucho tiempo" y defendió la necesidad de depurar responsabilidades políticas "sean del gobierno que sean". Vox incluso registró su propia petición de comisión de investigación al margen de la izquierda, que no salió adelante gracias a la mayoría absoluta que el PP andaluz tenía hasta la pasada primavera. Hoy Gavira es vicepresidente segundo de la Junta gracias al acuerdo que firmó con los populares a principios de julio y votará en contra de la comisión de investigación cuando se debata en el Pleno.

Antes de esa votación, la izquierda ya intentó revitalizar el debate este miércoles y participó en la lectura de un manifiesto en el patio principal del viejo hospital que es sede del legislativo. Allí estuvieron arropando a Ángela Claverol, presidenta de la asociación Amama, a la que pertenecen varias de las mujeres que sufrieron los retrasos en la comunicación del resultado de sus pruebas de detección precoz. Ella fue la responsable de leer el documento, que la izquierda quiso aprobar como una declaración institucional, algo imposible sin la unanimidad de la Cámara.

El texto recoge el número de mujeres afectadas —2.317— por un problema que se registró sobre todo en la unidad de oncología del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla. El Gobierno andaluz lo achacó a un fallo de comunicación que derivó no sólo en un relevo dentro del centro hospitalario, sino también en la cúpula de la política sanitaria de la Junta. Justo el 1 de octubre de 2025, Juanma Moreno habló por primera vez del asunto en una rueda de prensa tras el Consejo de Gobierno.

La mejor respuesta son los hechos.🏥 101 M€ para mejorar el sistema público y reforzar los cribados.👩‍⚕️ El 90% de los 705 profesionales ya contratados.🎗️ 5,5 veces más inversión en equipamiento oncológico.📈 421.000 pruebas frente a 299.000 en 2018.Más prevención, más… pic.twitter.com/hlheWcM4SG

— Antonio Sanz Cabello (@antoniosanz) October 1, 2026

Tras restarle importancia en los primeros compases, días después el barón popular tuvo que descabezar la consejería de Salud. Estaba entonces en manos de un perfil técnico pensado para encauzar la gestión de los anteriores titulares de la cartera, Rocío Hernández Soto. Moreno dio un volantazo y apostó por un perfil político de primer nivel para apagar el fuego y colocó a Antonio Sanz al frente del mayor departamento de la Administración regional. Tras el pacto con Vox, volvió a confiar en su mano derecha para gestionar la sanidad pública andaluza y fue él quien este jueves defendió las medidas adoptadas para atajar la crisis.

Sanidad anunció la contratación de 705 trabajadores para reforzar los servicios de radiología, de los cuales se ha incorporado el 90% un año después. Según Sanz, en el primer semestre de este año se han practicado 421.000 pruebas frente a las 299.000 del mismo periodo de 2018, el último año de los socialistas. "Estamos volcados", garantizó el veterano dirigente popular, que destacó también la implantación del acto único para las mujeres cuyo resultado de las pruebas sea claramente negativo.

La vía política ha encallado, pero también lo ha hecho la vía judicial después de que la Fiscalía de Sevilla archivase hace unas semanas las últimas causas abiertas por afectadas, asociaciones y partidos políticos tras el estallido de la crisis. Los únicos procedimientos que siguen activos son las reclamaciones patrimoniales de las mujeres que denunciaron haber desarrollado una enfermedad más grave por el retraso en la comunicación de su prueba. Amama denunció hace unos días en la Ser que Sanidad no está respondiendo a estas peticiones con la celeridad esperada.