La caza a lo español por tierra, mar y aire en Cataluña por parte de círculos ultraindependentistas, algunos de carácter xenófobo e hispanófobo, alcanza cotas inimaginables. El gabinete Acció Cassandra, fundado por dos abogados ultras y dedicado mayoritariamente a presentar pleitos y denuncias contra actitudes que consideran catalanófobas, ha pedido a la Generalitat que reabra una investigación sobre el programa radiofónico que el conocido presentador Marc Giró tiene en RAC1, titulado Vostè primer, en el que una invitada criticó el acoso a los castellanohablantes.
El programa tuvo como invitada a la escritora Brigitte Vasallo, que no se mordió la lengua opinando que "el catalán morirá igual, pero morirá fascista. Será recordado como una lengua fascista". Unos días más tarde, la misma invitada aseguró que lo que había querido advertir era de la instrumentalización del debate lingüístico por parte de la extrema derecha independentista. Pero también afirmó que "exigir a personas inmigradas que hablen catalán puede constituir un abuso de poder". Lo decía una gallega que se considera charnega y que ha escrito parte de su abundante obra en catalán.
Las palabras de la escritora provocaron una querella criminal por un supuesto delito de odio por parte del gabinete Acció Cassandra y una denuncia administrativa ante la Oficina de Igualdad de Trato y No Discriminación de la Generalitat, a la que pidió que abriera un expediente por discriminación lingüística y cultural. El pasado mes de julio, la oficina archivó la denuncia al considerar que las palabras de Vasallo no constituyen infracción administrativa alguna. Ahora, el gabinete exige reabrir el caso o que el Govern "motive jurídicamente el cierre del expediente".
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Antonio Fernández. BarcelonaEl Tribunal Superior de Cataluña reitera que el Govern vulnera los derechos de los niños basándose en otra sentencia reciente de los tribunales europeosPartidos independentistas y plataformas ultras presionaron los últimos meses al Govern para que sancionase a la escritora e iniciaron una durísima campaña contra el programa, contra el presentador Marc Giró, contra la escritora y contra el Gobierno catalán.
Pero Vasallo no está sola en la cruzada. Al independentismo se le rebela la cultura crítica. Los jóvenes no quieren imposiciones y menos identitarias. Grupos de teatro y equipos literarios comienzan a perder el miedo a discrepar. La táctica del independentismo es marcar a quien considera enemigo, buscando crear un vacío social, un rechazo ostensible de la sociedad y un sentimiento de vergüenza en la víctima. Pese a todo, otro caso similar al de Vasallo ha explotado este mismo mes de agosto con la escritora y actriz Juana Dolores Romero, que mantiene en el Palacio de la Virreina una exposición titulada 'Declaración de amor a Lenin' hasta el próximo 1 de noviembre.
Ataques con falsedadesJuana Dolores ha sido la última semana la diana de toda la rabia independentista contra lo español. La artista ha sido martirizada en las redes sociales por círculos de la extrema derecha independentista, hasta el punto de que ha anunciado que no piensa escribir más en catalán, pese a que llegó a ganar el premio de poesía Amadeu Oller en el año 2020 y la mayor parte de su literatura y sus guiones artísticos los ha hecho en esa lengua.
Harta de los ataques e insultos, anunció que "más del 90% de lo que escribo es en catalán, pero estoy a punto de dejar de hacerlo si la situación no cambia". En las redes, se la ha acusado de cosas que no había hecho ni dicho, con consignas que se han viralizado pese a ser mentiras patentes. Los insultos acusándola de 'fascista' y 'españolista' han sido la tónica de una vergonzante campaña en la que importaba todo menos la verdad. "Hasta el coño de los putos catalufos nazis. Y lo digo en castellano por dos razones: 1) Por joder y 2) Por joder", contestó a los ataques con su característico estilo irreverente.
No alardea de identidad ni hace concesiones a sus críticos. "Cero complejo de ser catalana, hija de padres pobres y andaluces; jamás voy a presentarme como un ejemplo de integración o de superación; la lengua catalana es también mi lengua porque a la clase trabajadora nos pertenece absolutamente todo lo bonito de esta tierra. Os he robado, gilipollas".
Juana Dolores asegura que "llevo años soportando linchamientos por redes sociales. No es normal. Incluso tuve que callarme y esconder que militantes de Aliança Catalana me petaron un acto en una biblioteca y me agredieron por la calle". Y asegura que "supongo que ante vuestra acusación de catalanofobia, recordar que tengo más de 10 años de experiencia trabajando en temas de inmersión lingüística, un premio de poesía catalana y antecedentes penales que aún me tengo que quitar por enfrentarme a Vox".
"Una aberración"Con el tema de las competencias de inmigración y las exigencias de Junts para que el Gobierno de Pedro Sánchez traspase el tema de inmigración y el control de fronteras a Cataluña (petición en la que coincide con Aliança Catalana), la rebelde escritora y actriz acaba de dar otro aldabonazo. Una de las medidas que impondría Junts o AC si tiene competencias en la materia es la obligatoriedad para todos los inmigrantes de aprender catalán.
Para Juana Dolores, "pensar que el proletariado migrante en Cataluña será más libre o incluso más digno cuando hable catalán me parece una aberración y algo que corresponde a un complejo evangelizador que, sinceramente, me da un ascazo imposible de disimular". Y para redondear las críticas, el pasado miércoles atizaba a una activista que "los Països Catalans no existen ni han existido nunca", pinchando el globo de una de las ideas base del independentismo expansionista catalán. Las reacciones en los círculos soberanistas, incluidos diputados, dirigentes políticos o representantes de entidades sociales, son irreproducibles y de vergüenza ajena.