FLAGSTAFF, ARIZONA- La emblemática Ruta 66, testigo de la Gran Depresión y ruta migratoria hacia California en busca de una vida mejor, cumple 100 años manteniendo su auténtico espíritu de carretera, donde la vieja aventura americana sigue latiendo entre antiguos moteles, carteles de neón y la libertad de carretera.

Con una extensión de casi 40 mil kilómetros, la conocida como Carretera Madre de EE.UU. se inauguró a finales de 1926 como una de las primeras carreteras pavimentadas del país para enlazar el corazón de Chicago con la brisa del muelle de Santa Mónica a través de una ruta que atraviesa ocho estados del Medio Oeste y la costa del Pacífico.