Cada hora que pasa Ceuta eleva un poco más el enfado colectivo en el que vive desde hace 27 días. La indignación inicial ha dado paso a una ira que ha encontrado en las redes el perfecto altavoz, en el Gobierno el centro de ataques y en los migrantes el objetivo más fácil. Miles de ceutíes salieron el miércoles a la calle en una protesta masiva que comenzó frente a la Delegación del Gobierno de Ceuta al grito se “invasores expulsión” y “delegado, dimisión”. Ataviados con banderas de España y camisetas donde se lee “Ceuta no se vende, Ceuta se defiende”, se trata de una de las manifestaciones más multitudinarias desde la entrada hace 26 días de 80.000 emigrantes de los que entre 5.000 y 8.000 continúan en la cuidad autónoma.
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