El 19 de septiembre de 1580, después de cinco años de cautiverio en Argel, Miguel de Cervantes recuperó la libertad. Cervantes había intentado escapar cuatro veces. Fracasó en todas. Sin embargo, cada fracaso confirmó algo que ninguna cadena había conseguido someter: podían retener su cuerpo, pero no adueñarse de su voluntad.

Recordarlo ahora resulta oportuno, pues hoy, 29 de septiembre, se conmemora el 479 aniversario de su nacimiento (1547) y el próximo 22 de abril se recordará el 410 aniversario de su muerte (1616).