El Gobierno lleva negociando semanas con sus socios de investidura los decretos sobre la situación crítica de la vivienda que se han aprobado este martes en el Consejo de Ministros y que se quieren someter a convalidación con urgencia este viernes en el Congreso por varias razones, desde sociales a políticas. Pero ninguno de los dos decretos “están amarrados ni tienen segura su aprobación”, según admiten fuentes del Ejecutivo. “Hemos hecho una apuesta”, razonan esas fuentes gubernamentales, que auguran que será difícil de explicar un rechazo de la mayoría de investidura al primer texto con las medidas que protegen frente a los desahucios hasta 2030 y ayudas a los propietarios. La derrota del segundo decreto sobre la prórroga automática de los alquileres la dan por descontada algunas fuentes tanto del Gobierno como de los socios. Desde Junts solo han anticipado al Gobierno un consejo para el viernes: “Mirad al marcador de las votaciones”. Podemos tampoco aclara su posición por ahora de máximos.
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