Los inquilinos podrán ahorrarse 500 euros de media al año en el IRPF si viven en una zona de mercado residencial tensionado y cumplen con los requisitos de renta establecidos por el Gobierno en el gran decreto de vivienda que ha aprobado este martes el Consejo de Ministros, y que se prevé que reciba el aval del Congreso el viernes. El Ejecutivo ha incluido en el paquete una nueva deducción del 10% de las cantidades pagadas por los arrendatarios, siempre que tengan unos ingresos inferiores a los 33.007 euros anuales. Hacienda, según explica un portavoz del ministerio, calcula que la medida tendrá un coste potencial de unos 820 millones de euros para las arcas públicas y podrá beneficiar a alrededor de 1,6 millones de contribuyentes. Es decir, unos 512 euros de media por persona, aunque siempre supeditados a la declaración de zona tensionada.

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