Las familias que se encontraban durmiendo en el asentamiento tuvieron que ser desalojadas por las llamas, cuyo origen todavía no se ha determinado
Decenas de niños y mujeres migrantes, abandonados a las puertas de dos centros de acogida del Gobierno en Ceuta: “Nos tienen aisladas”
El lugar donde dormían no era seguro ni digno, pero cientos de migrantes encontraron en las naves del Tarajal y sus alrededores un lugar donde asentarse ante la falta de plazas de acogida en la ciudad autónoma. En la noche de este jueves, decenas de migrantes en Ceuta vieron arder sus chabolas, mantas y los pocos objetos personales que tenían.
Islam, de 17 años, dormía cuando escuchó los gritos de agentes policiales que les urgía a abandonar la caseta. Se asustó al pensar que los agentes llegaban para detenerles y expulsarles a Marruecos, pero abrió los ojos y vio una llamarada a escasos metros. “Salí corriendo. Todo se ha quemado, mi ropa, esta camiseta me la han tenido que dar. El poco dinero que tenía ya no está”, dice el menor, ya sobre las cenizas del lugar donde descansaba unos minutos antes. “Ahora no sabemos qué hacer, no sabemos dónde dormir”, añade el amigo del que no se separa, también menor de edad, que camina descalzo entre los restos de su tienda tras perder sus chanclas entre el fuego.
El fuego se declaró en las naves del Tarajal alrededor de las 23 horas de este jueves y afectó a 42 de las chabolas instaladas en este asentamiento de migrantes, según el parte facilitado por el Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento (SEIS), recogido por Europa Press. Entre los afectados que perdieron las pocas pertenencias con las que contaban se encuentran varios menores y al menos dos familias con niños pequeños. Según informan, los efectivos de bomberos desplazados a la zona tardaron dos horas en controlar las llamas.
Las fuentes oficiales aseguran que no se registraron heridos, aunque al menos uno de los migrantes tuvo que desplazarse al hospital ante los efectos provocados por el humo del incendio, según confirmó elDiario.es. El adolescente de 17 años, caminando descalzo y con una manta sobre sus hombros, fue dado de alta bien entrada la madrugada y, caminando en los alrededores de la frontera del Tarajal, no sabía donde pasar la noche.
Jóvenes inspeccionan lo que queda de las chabolas, tras el incendio alrededor de las naves del Tarajal, en Ceuta, el 11 de septiembre de 2026.El fuego se originó cerca de la medianoche en uno de los asentamientos ubicado en las naves industriales de esta zona y fueron los propios vecinos los que alertaron al servicio de emergencias. Cinco de los migrantes afectados, quienes estaban más cerca de las llamas, aseguran que el incendio se produjo de manera accidental por el contacto de algunas velas mientras un grupo reducido de menores bebían en su chabola. El fuego se localizó en la parte delantera de las naves, donde se ubica un campamento en el que se resguardan los migrantes con maderas, cartones y otro tipo de elementos.
Los bomberos han explicado que el fuego no causó daños en las estructuras de las naves y el origen podría ser alguna de las fogatas del campamento, aunque se está investigando. El incendio tampoco ha afectado a las viviendas de los vecinos de la zona ni a edificios públicos como los colegios Príncipe Felipe y Reina Sofía.
Más de 40 días después de la entrada de más de 70.000 migrantes en Ceuta a finales de julio, la crisis humanitaria en las calles de la ciudad se prolonga ante la falta de apertura de plazas de acogida suficientes por parte del Gobierno central y local para sacar de las calles a los miles de migrantes que permanecen en la ciudad, así como la negativa de luz verde a los traslados a la península por parte del Ejecutivo central. En las naves aún duermen a la intemperie decenas de menores extranjeros no acompañados, algunos menores de 14 años, en una situación de total desprotección. Al menos seis de los chavales que perdieron la chabola entre las llamas tenían menos de 18 años, según comprobó este medio.
Cuando el humo aún se desprendía de los restos del asentamiento, una mujer se retiraba las lágrimas de su rostro mientras los efectivos de bomberos controlaban el fuego. A su lado, un niño con un apósito en la cabeza intentaba animarla y correteaba por su alrededor. El menor, de siete años, es el pequeño que recibió un impacto de balín en su cabeza tras el ataque de un grupo de encapuchados en la zona hace unos días, según adelantó La Sexta. “Es todo muy difícil, no sabemos qué hacer”, decía una de las mujeres que lo acompañaban.
Quienes se encontraban en el interior de las naves del Tarajal no resultaron afectados, pero tras el control del incendio se notaba la inquietud en los entresijos del polígono. “Aquí no ha llegado, solo nos hemos asustado. Pero nos ha dicho la Policía que, después del incendio, mañana nos van a echar a todos a Marruecos”, decía uno de los chavales, también menor. El temor por el rumor, que aseguraban que había sido trasladado por los agentes policiales que custodian las instalaciones del Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE), complicó aún más la madrugada de los afectados por el incendio. Haitam, de 17 años, deambulaba por los alrededores con sus pies descalzos sin saber donde pasar la noche. Nervioso, se negaba a tratar de descansar junto a otros compañeros en las naves, ante el miedo a ser devuelto a su país. “Ha dicho la policía que si nos quedamos nos echan, no puedo ir y no sé qué sitio es seguro para mí”, decía el chico, cuya documentación demuestra que es menor y debería ser suficiente para encontrarse acogido en un centro de menores bajo la tutela del
Otros incendios durante la nocheA lo largo de la madrugada se produjeron además incendios en ocho vehículos, localizados en la calle Francisco Javier Sauquillo, la Fase 2 del Polígono, junto a la guardería El Conertín, el aparcamiento del instituto Abyla y la zona centro de la ciudad.
Los Bomberos también intervinieron por el incendio de cuatro contenedores, dos de ellos en Los Rosales y otros dos en la barriada Juan Carlos I. Las autoridades todavía no han informado de la autoría o de los responsables a los que se atribuyen todos estos incendios registrados durante la madrugada.
A estos sucesos se suma otro incendio declarado durante la tarde del jueves, en torno a las 18.00 horas, en las inmediaciones de la playa del Trampolín, cerca del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), en una zona de monte.
Este último fuego fue de menor magnitud y pudo ser controlado en pocos minutos. Al igual que en el caso del incendio de las naves del Tarajal, las autoridades tampoco han informado por el momento de la autoría que se atribuye a este último incendio.