“Voy a tener que volver a Marruecos, no puedo aguantar sin saber que pasará esta noche, si volverá el fuego, si nos dispararán otra vez” dice Nihad El Mazraoui. Tiene 29 años, dos hijos de ocho y tres años y es de Castillejos. Lleva desde que cruzó la frontera el 31 de julio durmiendo en el exterior de Las Naves del Tarajal, en una tienda de campaña junto a su marido. La precaria estructura, sostenida sobre unos palés, se libró de las llamas del incendio que se produjo la madrugada del jueves, y que calcinó 42 chabolas.
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