Antes de convertirse en la máxima representación del Gobierno central en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano desarrolló buena parte de su carrera entre la educación y la Administración vinculada a la inmigración. Su nombre ha adquirido especial protagonismo tras la entrada masiva de migrantes de los días 30 y 31 de julio de 2026 y la posterior investigación judicial sobre la respuesta de las autoridades.
En cuanto a sus estudios, Pérez Triano es maestro en Educación Primaria, Educación Infantil y Educación Física por la Universidad de Granada. También está graduado en Pedagogía por la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) y cuenta con un máster universitario en Estrategias y tecnologías para la función docente en una sociedad multicultural, cursado igualmente en la UNED.
Su trayectoria profesional incluye una experiencia directamente relacionada con la realidad migratoria de Ceuta. Entre 2010 y 2013 fue profesor de español como lengua extranjera de Cruz Roja en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI). Posteriormente trabajó como maestro en centros de la Comunidad de Madrid y, entre 2019 y 2021, fue jefe de la Oficina Única de Extranjería de Ceuta. También ejerció como asesor técnico docente y como maestro en el CEIP Vicente Aleixandre. Es funcionario de carrera del Cuerpo de Maestros desde 2014.
El Consejo de Ministros aprobó su nombramiento como delegado del Gobierno en Ceuta el 10 de febrero de 2026, que quedó formalizado mediante el Real Decreto 92/2026. Pérez Triano tomó posesión el 25 de febrero y pasó así a representar al Gobierno de España en una ciudad donde la gestión de la frontera constituye una de las principales responsabilidades institucionales.
Su gestión quedó bajo escrutinio después de la crisis fronteriza del 30 y 31 de julio. Pérez Triano ha negado que dispusiera previamente de información que permitiera anticipar una entrada masiva. Tras conocerse documentación desclasificada sobre comunicaciones previas, sostuvo también que desconocía una comunicación del CNI con un miembro de su gabinete y defendió que esos mensajes no constituían, a su juicio, una alerta formal.
La actuación de Pérez Triano durante aquella crisis se encuentra actualmente bajo investigación judicial, sin que ello implique una condena ni una determinación de responsabilidad. El juzgado de Ceuta que abrió diligencias remitió el procedimiento a la Audiencia Nacional, donde se investiga la entrada masiva y se examina la respuesta de las autoridades ante la información disponible. La Fiscalía de Ceuta ha considerado pertinente esclarecer si existieron “omisiones relevantes en materia de prevención”.