Tenían razón PP y Vox en recelar de la visita del presidente argentino, Javier Milei, a Madrid. No solo porque el economista libertario desgranara en su primer acto público ideas que resultan inasumibles para dos partidos que aspiran a gobernar España en poco más de dos meses, como que “todo impuesto es un robo, ya que nadie los paga voluntariamente”; o que hay que “aplicar la motosierra en el gasto público”, porque “el Estado no crea riqueza, solo la destruye”. Sobre todo, porque Milei se ha presentado en España como el antagonista de Pedro Sánchez, con el que ha buscado la confrontación directa, eclipsando a los dos candidatos de la derecha española, Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal, que deben derrotarlo en las urnas.
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