Madrid ha vivido este sábado su particular cruzada por Ceuta. La 2ª Marcha por la Dignidad, convocada por Sociedad Civil Española (SCE), una plataforma que promueven el exdiputado de Ciudadanos Marcos de Quinto y el cofundador de Vox Alejo Vidal-Cuadras, y a la que se han sumado cerca de 200 entidades, ha recorrido desde las 10:00 horas la Plaza de Cibeles, la calle de Alcalá, la Gran Vía y la calle de la Princesa hasta llegar al Arco del Triunfo, en Moncloa, donde ha concluido pasado el mediodía tras un intento fallido de parte de los manifestantes de avanzar hacia el Palacio de la Moncloa, contenido por un cordón policial. La cifra de asistentes ha vuelto a dividir a organizadores y autoridades: Delegación del Gobierno la ha situado en 20.000 personas, mientras que SCE ha elevado la cifra hasta los 180.000.
El manifiesto leído por los convocantes reclama "la convocatoria inmediata de elecciones generales para que el pueblo español manifieste su voluntad libremente" y no ahorra dureza: "Acabemos en las urnas con Pedro Sánchez y enviemos a su régimen podrido al basurero del olvido del que nunca vuelva a salir. Nos va en ello nuestra Nación y nuestro futuro". El texto exige también garantías de que los comicios "serán limpios" y sin "adulteración del censo", ante lo que llama una "creciente sospecha" de "pucherazo electoral", en alusión a la ley de nietos, y reclama el inicio "sin más dilación" del procedimiento del artículo 102 de la Constitución para juzgar al presidente del Gobierno por "traición y por atentado contra la seguridad del Estado".
Esa última petición, impulsada por Vox en las últimas semanas, ha vuelto a marcar las distancias entre los dos partidos que han secundado la marcha. Santiago Abascal ha insistido antes de arrancar en pedir la activación de ese artículo, después de que su propuesta de un "gobierno conjunto en Ceuta" para hacer frente a la crisis siguiera, a su juicio, sin respuesta del PP. El secretario general del PP, Miguel Tellado, se ha remitido en cambio a "las diligencias abiertas en la Audiencia Nacional" y ha optado por hablar de "negligencia máxima" en la gestión de la llegada masiva de migrantes a Ceuta en julio, sin sumarse a la petición de "traición". "Resulta lamentable que la sociedad tenga que salir a la calle para pedir al Gobierno que defienda nuestra integridad", ha lamentado Tellado, que ha acusado al Ejecutivo de estar "utilizando el Palacio de la Moncloa como refugio para defenderse de los frentes judiciales que le cercan" y ha enviado "un aliento a los ceutíes y a su presidente", asegurando que hay "más sentido de Estado en Vivas que en todo el Gobierno".
Las marchas masivas por Ceuta rompen al PSOE y movilizan la calle contra el Gobierno en pleno año electoral
Juan Fernández-MirandaCientos de miles de personas claman por la ciudad autónoma y contra el Gobierno mientras los alcaldes del PSOE se rebelan contra el intento de Moncloa de silenciarles y la oposición explota una crisis política que está dejando a Sánchez soloAbascal, por su parte, ha aprovechado la jornada para responder a las críticas que le dedicó la víspera el expresidente José María Aznar, quien lo había señalado como alguien que necesita "disfrazarse de capitán de los Tercios para presumir de español". El líder de Vox ha replicado calificando a Aznar de otro "derrotado por Marruecos" y ha retado a Feijóo a "buscarse mejor padrino". Abascal se ha mostrado además muy crítico con el decreto que el Gobierno prepararía, según había avanzado El País, para agilizar las expulsiones de migrantes desde Ceuta: "El culpable no va a resolver la situación", ha sentenciado, además de asegurar estar "convencido" de que las autoridades "no saben cuántos menores hay" entre los llegados a la ciudad autónoma.
En la cabecera, Bernardo Mut, presidente de Sociedad Civil Valenciana, ha insistido en que la protesta responde a "la falta de defensa de los derechos" y ha sido tajante sobre Ceuta: "Es una invasión, es un asalto, es un ataque a la unidad de España y a la nación". Junto a él, Joaquín Villanueva, de la junta directiva de SCE, ha situado el origen de la crisis en la formación de un Gobierno con partidos "separatistas" y ha criticado que se permitiera la entrada de "80.000 personas" en Ceuta sin, a su juicio, defender el país.
Entre los manifestantes, los cánticos de "Ceuta no se vende, Ceuta se defiende" y "Pedro Sánchez a prisión" se han mezclado con el coreado "Un caballa nunca se rinde", que ha acompañado a la cabecera a su paso por Plaza de España, entre banderas desplegadas y aplausos. La marcha, con una media de edad alta, ha reunido varios perfiles. Susana, nacida en 1959, aseguraba que "la única dictadura" que ha vivido ha sido la de Pedro Sánchez, mientras portaba un cartel contra "la invasión de Ceuta y Melilla desde África". Alejandro, de 62 años y natural de Huelva, lucía una camiseta con la palabra 'caballa' en la espalda y denunciaba lo que consideraba un acto de "alta traición" del Gobierno el pasado julio. Isabel, de 70 años, defendía que "cualquier ciudad española, esté donde esté, es española" y reconocía su sorpresa por una afluencia mayor de la que esperaba. Rubén, de 20 años, uno de los pocos jóvenes presentes, lamentaba que buena parte de su generación esté "centrada en cortinas de humo, como lo de Maricarmen" y no en lo que, a su juicio, "verdaderamente importa".
Entre la marea de banderas destacaba también un hombre de 48 años disfrazado de templario, y cubierto de la cabeza a los pies con barba postiza, capucha y gafas de sol, que portaba una pancarta pidiendo el regreso de la orden militar. A su juicio, los templarios "eran un ejército que trabajaba en la prevención de la invasión de nuestras fronteras" y protegía a los católicos "en el interior y en el extranjero", una labor que reclamaba recuperar frente a lo que describía como una guerra "híbrida": económica, social y religiosa, en la que, sostenía, España y Europa se ven "invadidas por el islam desde hace más de 30 años".
La jornada se ha visto salpicada por varios incidentes con equipos de televisión. Un equipo de TVE ha sido increpado y agredido por varios manifestantes mientras entrevistaba a un asistente, en una escena que se repite respecto a anteriores movilizaciones por Ceuta. Los agresores, que tiraron la cámara del equipo al suelo, se han negado después a hacer declaraciones, acusando a los periodistas de "manipular". Un equipo de La Sexta ha sufrido igualmente el acoso de varios asistentes mientras entrevistaba a Juan Antonio Ruiz, comunicador que lleva semanas publicando vídeos desde Ceuta sobre la situación en la ciudad autónoma.
El PP ha respaldado la marcha sin asumirla al completo: "El manifiesto es suyo", ha aclarado Tellado. Ha sido el secretario general el máximo cargo de Génova presente en la protesta, sin que hayan acudido ni Alberto Núñez Feijóo, ni la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ni el alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, los tres presentes en la concentración del pasado 2 de septiembre en Cibeles con motivo del Día de Ceuta. El partido llevará el próximo martes al Pleno del Congreso una propuesta para reclamar un plan de coordinación en la aplicación del Pacto Europeo de Migración y Asilo. En paralelo, el secretario general del PSOE-M, Óscar López, ha confirmado que el Gobierno trabaja en medidas para agilizar el retorno de los migrantes que permanecen en Ceuta, sin concretar si el decreto llegará al Consejo de Ministros del próximo martes. La ciudad autónoma sigue mientras tanto en tensión: en la tarde del viernes tres personas fueron detenidas por retener contra su voluntad a dos menores migrantes, y un hombre argelino de 55 años falleció en un asentamiento irregular cerca de la playa del Trampolín, donde continúan viviendo cerca de 3.000 migrantes.