Pablo Bustinduy (Madrid, 43 años) atiende a EL PAÍS nada más acabar el pleno del Congreso que ha derogado este viernes los dos decretos sobre vivienda. El ministro de Derechos Sociales, encargado de defender en el hemiciclo el texto que recogía la prórroga automática de los contratos de alquiler, se reconoce cansado, después de un trabajo intenso las últimas semanas. Pero cuando responde, no escatima en palabras y deja clara su indignación por el voto en contra de las derechas. “La posición de Junts es un suicidio político”, sostiene. No se pronuncia sobre si el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, debe convocar elecciones, pero advierte de que los comicios serán “un referéndum sobre la vivienda”.

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