El juez Juan Carlos Peinado se prepara para un último acto final que ponga el broche de oro a la causa de Begoña Gómez y a su carrera en la judicatura. Tras más de dos años de instrucción y a pocas semanas de firmar su jubilación, el titular del Juzgado de Instrucción Número 41 de Madrid emitirá en pocos días el auto de apertura de juicio oral contra la mujer de Pedro Sánchez tras celebrar la última audiencia preliminar antes del juicio.

El instructor ha optado por reservar su decisión final pese a que podía haberla adoptado este mismo martes al término de la vista. El juez dispone ahora de un plazo de tres días para formalizar por escrito que Begoña Gómez será juzgada por un jurado popular.

La vista de este martes, que se ha extendido durante menos de una hora, ha servido para que las partes expongan sus argumentos finales antes de la celebración del juicio. Acusaciones y defensas han ratificado ante el juez Peinado lo que ya recogieron en sus escritos de conclusiones provisionales. La acusación popular pide 13 de prisión para la esposa del presidente, mientras que la Fiscalía y las defensas piden la absolución Gómez y su asesora, Cristina Álvarez.

Begoña Gómez pide su absolución y niega haber sacado partido de su matrimonio con Sánchez

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Tras el aval de la Audiencia Provincial de Madrid al procesamiento de las dos investigadas por malversación y tráfico de influencias, las defensas han apostado por mantener un perfil bajo y no hacer más peticiones al instructor durante la audiencia de este martes. La suerte está echada y el destino de Begoña Gómez y su asesora quedará ya en manos del jurado popular.

Previsiblemente, no será hasta dentro de más de un año cuando podamos ver a la mujer del presidente del Gobierno sentada en el banquillo de los acusados. La defensa de Begoña Gómez tiene una ardua tarea por delante tras más de dos años de juicio público, tiempo en el que la imagen de su clienta se ha visto muy dañada.

La esposa de Pedro Sánchez tendrá que convencer a los miembros de jurado de su inocencia y de que su labor al frente de la cátedra de la UCM estuvo justificada por su labor privada y no por su condición de mujer del jefe del Ejecutivo. Desde el inicio de la causa, Gómez ha negado que aprovechase su condición de cónyuge del presidente del Gobierno para beneficiarse a nivel personal o que hubiera ejercido presión de cualquier tipo sobre el rector o el vicerrector de la Complutense, sobre "cualquier otra autoridad o funcionario aprovechándose de su vínculo matrimonial para conseguir la creación de la Cátedra extraordinaria que dirigió".

Varapalo de la Audiencia de Madrid

Gómez también niega la acusación de malversación y defiende que las tareas emprendidas por su asesora estarían justificadas dentro de su labor de asistente de la mujer del presidente del Gobierno. Sostiene que entre sus tareas como empleada de Moncloa están la de "gestión de la agenda", incluyendo tanto sus asuntos públicos como privados.

Cinco jueces concluyen que Begoña Gómez se sirvió de su "privilegiada posición de esposa" de Sánchez para impulsar su carrera

Cristina García VázquezLa Audiencia de Madrid ratifica el procesamiento de Begoña Gómez, que se sentará en el banquillo de los acusados frente a un jurado popular

La mujer de Pedro Sánchez se ha enfrentado en los últimos meses a situaciones como la retirada temporal de su pasaporte o el varapalo de la Audiencia Provincial de Madrid que avaló la parte principal de la investigación del juez Peinado. Los magistrados de la Sección 23 concluyeron que existen indicios racionales de que Begoña Gómez se sirvió de su "privilegiada posición de esposa del presidente del Gobierno" para impulsar su carrera.

A su juicio, su condición de mujer del líder del Ejecutivo no sólo le facilitó la concesión de la Cátedra de Transformación Social Competitiva de la UCM, sino también para "hacerlo de forma casi inmediata y sin verificar un mínimo control sobre la consistencia del proyecto propuesto". A esto se suma el hecho de que la Complutense le otorgara la condición de directora, "sin apenas cortapisa ni control real eficiente".

Ante este duro golpe, Gómez optó por cambiar de estrategia y fichar al letrado Jaime Campaner, penalista experto en delitos económicos y en casos con jurado popular. Según compañeros de profesión, el perfil de Campaner se adapta a las circunstancias actuales de la mujer de Pedro Sánchez. Necesita un abogado capaz de convencer a un jurado popular de su inocencia y librarla de la cárcel.