Las visitas domiciliarias a beneficiarios de la Pensión del Bienestar son reales y forman parte de las reglas de operación vigentes desde el 1 de enero de 2026 por parte del Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum. Sin embargo, contrario a algunas versiones que circulan, una primera visita fallida no significa que el apoyo se pierda de manera inmediata.
La Secretaría de Bienestar denomina a este procedimiento “compulsa de datos en sitio” y tiene como objetivo comprobar que los beneficiarios mantienen las condiciones necesarias para permanecer en el programa.