“Ningún hospital que atiende cáncer carece de medicamentos”. Esta fue la frase con la que la presidenta Claudia Sheinbaum concluyó el recuento que hizo en su informe de gobierno sobre el diagnóstico de “negligencia y desdén” en el que se encontraba el sector salud antes de la llegada de su partido al poder. Este recuento incluyó la mención de la construcción a medias de hospitales, así como el oligopolio que existía en la compra de medicamentos y que, según la Presidenta, fue revertido desde la anterior administración. La breve mención que hizo del cambio en la compra y distribución de medicamentos adujo temas de sobreprecio e ineficiencia que impedían la entrega de insumos a regiones marginadas del país. Sin embargo, faltó por nombrar a la institución clave en la transformación del sistema de compra, almacenamiento y distribución de medicinas, así como los antecedentes y problemas que arrastra: Birmex.