El “porno de la pobreza” puede explicarse a través de sus manifestaciones. Y éstas, pueden ser varias. Por ejemplo: El fotógrafo Yurok Dyachyshyn inmortalizando a “el vagabundo más estiloso del mundo”, un hombre ucraniano de la calle; Tyra Banks pidiendo a las modelos de ‘America’s Top Model’ posar como “vagabundas sexys”; o una ‘influencer’ de un país occidental en uno africano compartiendo fotos en su perfil de residentes como si fueran accesorios.
Porque es eso. Es ignorar la desigualdad, es presentar la falta de dinero como loable, es la frase “qué felices son con tan poco”, es, en fin, mercantilizar la desigualdad al mostrarla hasta como algo que merece ser visto.