Sin retirar a su máximo representante diplomático en Madrid ni emitir mensajes públicos de condena, como ocurrió en 2007 durante la visita de Juan Carlos I a las ciudades autónomas norteafricanas, Marruecos recibe con silencio oficial la presencia de Felipe VI en Ceuta, este martes, y Melilla, al día siguiente. Pocas horas antes del inicio del viaje real, en la Embajada de España en Rabat se aguardaba la asistencia de altos cargos del Gobierno marroquí a la recepción ofrecida por la fiesta nacional del 12 de Octubre. Finalmente no acudieron en pleno proceso de formación del nuevo Gobierno de la primera ministra, Fátima Mansouri, quien anunció en la noche del lunes un pacto de coalición de centroizquierda.
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